Emissaries of Divine Light InternationalEmissaries of Divine Light International


El Pulso del Espíritu

Nuevas ideas, inspiración y visión sobre el proceso de transformación espiritual



¿Tu espiritualidad cultiva maíz?

David-Karchere_NEW2014.200x243

Parece que nunca paso tiempo
al final de la tarde con la brisa
llena de pinos,
ni camino en lo alto de las cumbres
para sentir Tu sol sobre mi cabeza
y respirar el frío de la nieve
que ha refrescado el aire de la montaña.

Es en esas horas doradas
que pienso en Tus ideas recién nacidas,
brillando con la luz de las estrellas
en el intenso azul celeste del cielo de agosto.
Y estoy Contigo,
sintiendo la paz de conocer
mi lugar entre el ciervo,
el alce y el halcón
que habitan en las silvestres colinas boscosas
de Tu dominio.

Así que voy para estar Contigo,
Para hablar y contarte de mi vida;
Para buscar Tu sabiduría,
y el abrazo iluminado de Tu amor.
En Tu montaña sagrada
Descansaré mi alma,
siempre guardada
en la inmensidad de Tu espíritu.

En cada momento de nuestra vida, tenemos la oportunidad de conocer la comunión con esta realidad, de conocerla dentro de nosotros mismos, para acceder a ella y para encontrar la paz y la comodidad de la misma. Mientras lo hacemos, tenemos esa realidad superior a la que nos referimos como el Padre para traer al mundo.

El Día del Padre es un momento para celebrar tanto a nuestro padre terrenal como también al Padre celestial que está dentro de cada uno de nosotros. Esa realidad está presente para cada uno de nosotros, ya sea que seamos un hombre o una mujer, así como la Madre celestial está presente para cada uno de nosotros, ya sea que seamos un hombre o una mujer.

Tuve otra pequeña discusión con mi editora. Yo usé el término “Reina de los Cielos” y lo escribí con mayúsculas. Ella me dijo que la palabra “Reina” debería ir con una “r” minúscula. Ella estaba, lo cual es comprensible, manteniendo una opinión tradicional de lo que se escribe con mayúsculas y lo que no. En esa opinión tradicional, existen nombres específicos para Dios que ameritan ser escritos con mayúsculas y otros no. Mi opinión es que cada persona está capacitada   bnmvmv para encontrar su propia relación con el Divino y para nombrar al Divino para sí mismos de una manera que los conecte a nivel del corazón a esa realidad. Y cuando usamos un nombre para el Divino de esa manera, merece ser escrito con mayúsculas.

Las opiniones tradicionales de Dios suelen interponerse en el camino de la conexión real. La corrección política se interpone en el camino de la conexión real. Personalmente, yo no me puedo relacionar con Dios padre-madre.  ¿Realmente tenemos que dedicar la misma cantidad de tiempo a Dios Padre y Dios Madre? ¿Ellos están preocupados por eso? Y no me puedo relacionar con un nombre para Dios que tiene un guion o una raya en el mismo. O una barra oblicua: Dios padre/madre. Puedo sentir la clara conexión cuando me presento ante el Padre. Puedo sentir la clara conexión cuando honro a la Madre Divina. Y si hay una razón para conectarse con ambos al mismo tiempo, estoy seguro de que hay una manera honorable de hacerlo.

Algo le sucede a una persona cuando tiene acceso a lo que nos referimos como el Padre que está dentro de ella. Cuando eso está presente, sin importar lo que pase, siempre hay una oportunidad para acceder a lo “más”. Cuando te quedas sin fuerzas, hay más fuerzas ahí. Cuando te quedas sin amor, hay más amor. Cuando te quedas sin ideas, hay más ideas. Cuando te quedas sin un camino a seguir, encuentras un camino dentro de ti. Y cuando encuentras el camino dentro de ti, puedes encontrar el camino que está delante de ti. Se hace difícil si estás buscando el camino en tu vida y todo con lo que te relacionas está delante de ti. Existe una correlación entre el camino que está en el interior y el camino que está en el exterior.

Está la historia bíblica de Moisés y los hijos de Israel que llegan hasta el Mar Rojo. Imagina a Charlton Heston, si así lo quieres, a quien Yul Brynne le pisaba los talones en la película Los diez mandamientos. Según cuenta la historia bíblica, el Faraón y sus ejércitos persiguen a Moisés y los hebreos. Frente al Mar Rojo, Moisés recibe este mensaje: Solo quédense quietos y observen cómo el Señor los rescatará hoy. (Éxodo 14:13)

Independientemente de lo que ocurrió en aquel entonces, la importancia de esa orden para nosotros es la orden de llegar a un lugar de quietud en nosotros mismos. Quédate quieto, estate quieto, entra en un lugar de comunión, accede al Padre que está dentro de ti, accede a un amor más alto que está dentro de ti, a la fuente de tu fuerza, la fuente de tu sabiduría, el camino para ti. Al acceder al camino que está ahí dentro para ti, mágicamente aparece en el exterior. Hay algo que se abre. Si tratas de abrirte camino por la fuerza a través de todo lo que está en el exterior y hacerte un camino basado en algo arbitrario, tienes una misión fallida en tus manos, y tienes una fórmula para el desaliento.

Al enfrentarte a las consternaciones de la vida—todas las dificultades y todo lo que quizás esté bloqueando tu camino—hay una diferencia reveladora entre quien encuentra el camino a seguir y la persona que se detiene, y es esto a lo cual me refiero. No me importa cómo la llames, no me importa de qué religión eres, o si no eres religioso, o qué camino espiritual estás siguiendo. La diferencia es la capacidad real del individuo de acceder al Padre lo que le permite vivir una vida creativa y la falta de esa conexión trae fracaso a nivel personal. Es la diferencia entre encontrar el camino y estar frustrados y parados. Así que en este momento, siente tu conexión con el Padre. Al acceder a esa realidad dentro de nosotros, la tenemos para darla en el exterior.

Para mí es tan claro como el día que esta no es ninguna idea religiosa. No estoy tratando de llevarte por un camino religioso. Espero que puedas notarlo. Cada uno de nosotros tiene la oportunidad de acceder a una realidad, no a algo imaginario. Si no fuera una realidad, ¿por qué estaría ahí para ti cuando recurres a ella? ¿Por qué sería que cuando llegas a un lugar de verdadera quietud del corazón y paz de la mente, y luego giras en dirección a esta realidad interior, estás inundado de una sensación de paz y bienestar?

Entiendo que a veces las personas no pueden encontrar esta realidad. Meditan, tratan de calmar sus pensamientos y tratan, tratan, tratan, pero realmente no acceden al Padre. Y del mismo modo puedes volverte extremadamente emocional, lleno de fervor religioso, y cuando el fervor se apaga, no estás realmente en ningún lugar más allá de donde estabas cuando empezaste, como si todo fuera banal. Pero cada vez que alguien ha recurrido realmente en el corazón y la mente a la realidad del Padre, hay algo que forma parte de la experiencia que sin lugar a dudas es real y significativa. Ciertamente hay un camino—un camino para nuestra vida, siempre, no importa cómo se vea por fuera. Cuando accedemos a ese camino en el interior, nuestro camino a seguir se abre en el exterior.

La oración que Jesús trajo al mundo hacia el final de su vida en la tierra fue una oración de comunión con el Padre. Fue su oración dirigida al Padre, y también un reflejo de la oración del Padre expresada a través de él. Y se traduce de esta manera en nuestra Biblia Reina-Valera Antigua:

 …para que sean uno, así como también nosotros somos uno.
                                                                                        (Juan 17:22)

Se habla de la unidad en nuestro mundo actual, y hay muchas excelentes personas que hacen un llamamiento a un camino de unidad entre las personas de todo el mundo. Eso sin duda alguna es algo honorable y valioso que hacer. Pienso en nuestros amigos del Equipo de la Humanidad. Su principio básico es la unidad.

Si hablas con el director ejecutivo del Equipo de la Humanidad, Steve Farrell, él te dirá rápidamente que la experiencia de la unidad esta basada en la espiritualidad. Cualquier intento de unidad que no sea basada espiritualmente termina siendo una tiranía. Un gobierno mundial es igual a una tiranía humana sin la realidad de lo espiritual. Se necesita despertar verdaderamente al Padre para que la unidad sea una realidad en la experiencia de las personas.

¿Cuán bien lo hacemos en este sentido? ¿A qué nivel estamos conociendo la unidad con los demás? Creo que tendríamos que admitir que la unidad es un sueño evasivo a cualquier grado que la realidad del Padre no sea real para nosotros. Para algunos, a veces puede haber una sensación de armonía. Pero la realidad de la unidad es muy rara entre las personas, y es rara porque es raro que las personas de hecho se queden quietas, y entonces vivan su vida desde ese lugar.

Esa es la idea. No era “Solo quédense quietos y observen cómo el Señor los rescatará hoy y luego vuélvanse locos y corran por el desierto”. La idea es quedarse quietos, ir a un lugar de paz, ir a un lugar de comunión, ir a un lugar donde se conozca al Padre, y entonces estar en ese lugar y vivir desde ese lugar en tu vida. ¡Trae eso! No solo como una meditación diaria, sino como una meditación viva, como una meditación ambulante, como una meditación de momento a momento. Trae al Padre a una expresión viva, para que puedas decir: Me estoy quedando en un lugar de quietud, y pongo en práctica lo que viene de ese lugar en mi vida. Estoy llenando lo que estoy haciendo con eso. Estoy llenando mis palabras con la vibración de eso.

Me hago estas preguntas. ¿Puedes sentir al Padre en mis palabras? ¿Puedes sentir al Padre en mis acciones? ¿El poder de eso está presente en mi campo? ¿Las personas prosperan en ese campo porque esa realidad trae vida y trae un camino? ¿Mi mundo está encontrando un camino porque estoy conociendo esa realidad, no solo en algún momento especial de meditación u oración?

Se trata de vivir tu espiritualidad. En esta semana estaba considerando con un amigo cómo, en los ciclos creativos de nuestra vida, en algún momento, las cosas pasan de ser ideas y sentimientos profundos a acciones. Pasa de ser algo abstracto y algo sentido a algo expresado. Pasa con fuerza a la experiencia de vida de nuestra vida y a la base de quienes somos en nuestro mundo. Pasa a una fase donde llegamos a responder la pregunta: “¿Tu espiritualidad cultiva maíz? ¿O es una espiritualidad de cuando estás en la iglesia, una espiritualidad mientras meditas o una espiritualidad puramente filosófica?”

Llega el momento en el que somos llamados a llevar la vida con vigor; a crear. Y llega el momento en el que todo lo que ha sucedido hasta ese momento es en vano y se malogra si no actuamos—si no cultivamos ese jardín, si no escribimos ese libro, o si no hacemos cualquier cosa que sea el acto de la creación para nosotros. Si no aramos, con vigor, en la experiencia de vida de nuestra vida, todos los valores que decimos que tenemos, todo el amor que hay en nuestro corazón y todas nuestras excelentes ideas son en vano.

Si no actuamos, no solo serán en vano las cosas que vinieron antes del momento de acción, sino tampoco ocurrirán todas las cosas que vendrían después de ello. Si no plantas la semilla de maíz, el maíz no va a crecer y no habrá ninguna cosecha. Si no removemos con la azada esas malas hierbas y no lo hacemos como una meditación ambulante, trayendo todo lo que somos a eso, todas las cosas buenas que saldrían del jardín no van a salir.

Estoy usando un jardín porque es una metáfora maravillosa y accesible y también porque esta mañana estaba caminando por el jardín, por lo que está fresca en mi memoria. Pero esto es cierto en todas las dimensiones de nuestra vida. Con la Revolución Industrial, se hizo más difícil ver nuestras vidas como la inversión de nuestro corazón y nuestra alma en algo importante. Se hizo difícil ver las posibilidades creativas si solo estabas apretando un tornillo en un automóvil. Pero independientemente de las circunstancias, tienes la oportunidad de invertir quien eres y dejar que sea significativo; dejar que tu vida sea una meditación viva.

Hace muchos años, fui un remachador de plantilla en una fábrica de zapatos durante un mes. Puedo decir con toda franqueza que me encantó. Un zapato se construye alrededor de una horma de plástico en forma de un pie. El zapato se construye alrededor de esa horma, y la plantilla es lo primero que se fija. Una gran máquina suelta las tachuelas a cierta velocidad cuando el trabajador pisa el pedal en la parte inferior. Se hace presión sobre el pedal solo el tiempo suficiente para soltar dos tachuelas, una en la parte lateral de la horma y una en el tacón. Y se mueve la horma al ritmo que se sueltan las tachuelas. Si se hace bien, la horma con la plantilla fijada pasa a la siguiente fase del proceso de fabricación.

Me alegro de que no pasé toda mi vida como un remachador de plantilla. Pero fue productivo durante el mes que lo hice. Para mí fue una comprensión importante saber que podía ser yo mismo y expresarme como un remachador de plantilla. Me hizo saber que podía hacer cualquier cosa y que puedo ser yo mismo. Incluso eso podría ser una meditación viva.

Lo que sé es que lo que traigo al mundo no es dependiente de otra cosa que de mí. Si expreso absolutamente y sin titubear quien soy espiritualmente, e invierto eso en cada momento de mi vida, hay algo que se deriva de eso. Eso cultiva maíz. Y cuando lo haces, se cultiva maíz.

La alternativa es esperar a las otras personas. Y luego, cuando las otras personas no se presentan como quieres que no lo hagan, quejarte de que no se presentaron y entonces no presentarte.

Elige vivir una meditación ambulante. Eso es expresión espiritual. Un par de palabras que parecen bastante inocentes: expresión espiritual. La pregunta en cuestión para la humanidad es esta: ¿Vamos a expresar el espíritu que está dentro de nosotros? La pregunta no es si creemos o si tenemos algún tipo de fe. No es si vamos a meditar o rezar. La verdadera pregunta es si vamos a invertir lo más alto de quienes somos—nuestro pensamiento más alto y nuestro amor más alto—en nuestras palabras y acciones.

Al vivir la vida, con las cosas como son, alcanzamos un apogeo físico en algún momento. Si eso es cierto, puede que no se mejore nada en ese sentido. Pero aunque hayamos pasado nuestro apogeo físico, eso no significa que hemos alcanzado nuestro apogeo espiritual. Es posible que no puedas correr una milla más rápido de lo que corriste en el pasado y es posible que no puedas hacer más press de banca. Pero tienes amor más alto para llevar. Y algunos de nosotros acabamos de empezar. Tú tienes una sabiduría superior, mayor bondad y mayor visión que mostrar al mundo. Tienes más capacidad de la que ya has accedido para adentrarte en el campo en el que estás viviendo y, de hecho, en las personas que te rodean, con el amor que está dentro de ti. Ese amor que está dentro de ti podría llenarte y luego salir a través de ti y llenar a las personas que te rodean más de lo que lo hace hoy. Y lo mismo ocurre conmigo.

Con demasiada frecuencia, el tremendo poder que está dentro de una persona, en vez de moverse con fuerza a través de ella de una manera que eleve y cultive las cosas, se mueve a través de ella de manera destructiva y ofensiva. En vez de bajar a la tierra que los rodea, se mueve de lado, atacando a las personas que deberían ser sus amigos. Así que nosotros tenemos, en el mundo en que vivimos, toda esa energía lateral. Podemos hablar de unidad y podemos hablar de Dios y podemos hablar de amor, pero en su mayor parte hablamos por hablar si el poder que crea la unidad, el cual es el Padre que está dentro de nosotros, sale de lado, luchando contra las personas que nos rodean. Como consecuencia, nos divide en vez de unirnos. El poder del Padre se usa para fines destructivos.

Nos divide individualmente si el poder del Padre no baja a lo profundo de nuestra carne para vigorizar la carne y llevar la paz a la carne. Nuestra carne termina estando en un estado de caos y agitación—de estrés. El mundo en general es el mismo. Sin duda alguna hay mucho estrés. ¿De qué creemos que se trata el terrorismo? ¿De qué creemos que se trató el tiroteo en Orlando? ¿De qué creemos que se tratan las elecciones estadounidenses? Todos llevan energía lateral que se mueve de manera destructiva entre los seres humanos, en vez de todos nosotros ser uno en el Padre y luego llevar ese amor a este mundo y cultivar maíz.

Únete a mí para ofrecer esta invitación vibracional al mundo:

Quédense quietos. Ábranse al Padre. Encuentren el Camino que se abre dentro de ustedes. Expresen al Padre. Caminen en la meditación viva que surge del amor más alto.


David Karchere

August 26th, 2016
Copyright © 2017 by International Emissaries

Posted in David Karchere | Print this page

Leave a Reply


back to top