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El Pulso del Espíritu

Nuevas ideas, inspiración y visión sobre el proceso de transformación espiritual



Subir a la montaña sagrada

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(Transcripción del servicio en Sunrise Ranch)
11 de septiembre de 2016

Estamos subiendo a la montaña de Dios esta mañana. ¿Pueden sentirnos haciendo esto juntos y llegando a la cima de esa montaña? No es una montaña física, aunque estamos a una milla de alto aquí en Colorado. Pero estamos llegando a ese lugar en nosotros mismos donde estamos tocando el infinito, donde estamos tocando lo posible. Estamos tocando ese lugar donde estamos recibiendo lo infinito y dándole expresión.

Para mí, esa fue la maravilla de lo que escuchamos a través de lo que llamamos las artes escénicas esta mañana. Quizás era la maravilla de la autoexpresión, la maravilla de ver a las personas hacer cosas que nosotros no podemos hacer. Pero no obstante, al presenciarlos, al escucharlos, llegamos a ese lugar donde ellos se encuentran, en la cima de esa montaña. Estábamos tocando esas esencias de la creación y de la expresión creativa que están presentes y que se estaban traduciendo en expresión a través del son del tambor, a través de una flauta, a través de un piano, a través de la voz, a través de un poema.

Ahora tenemos exactamente esa misma oportunidad. Y me pregunto si, en este momento juntos, pudieramos llegar más conscientemente a esa cima de montaña en nosotros mismos, y llegar a la cima de la montaña colectiva, a ese lugar donde escuchamos los mandamientos de Dios, las direcciones del universo. Lo escuchamos desde lo alto, dentro de nosotros mismos, desde las dimensiones superiores de nuestro ser. Y cuanto más subimos a ese lugar, más estamos en posicion de recibir eso para nosotros mismos, de recibir la claridad de ello, la belleza de ello, y entonces tenemos la oportunidad de permitir que las esencias de lo infinito que estamos tocando tomen forma en nuestros pensamientos y en nuestros corazones, en nuestras palabras y en nuestras acciones, para que nuestras palabras y acciones sean impregnadas del poder y la sabiduría de lo infinito.

Para mí, estos momentos de reunirse en el Dome de Sunrise Ranch, o dondequiera que se reúnan las personas en momentos como este, son exactamente esto. Puedo sentirnos subiendo, poco a poco, a esa montaña sagrada, a un lugar donde podemos gloriarnos en la maravilla de los cielos, las nubes, el sol, las estrellas en la noche, los halcones que vuelan alto en ese lugar. Y entonces desde ese lugar podemos contemplar nuestro reino, mirar hacia abajo desde la cima de la montaña y ver las tierras bajas y las llanuras de nuestras vidas. Podemos traer nuestra declaración de ese lugar de lo que será en nuestra vida y lo que es cierto para nosotros, una expresión del Creador, del Creador de todas las cosas, y ese aspecto del Creador que es únicamente nosotros.

En la cima de la montaña de Dios, tocamos la sagrada familia. ¿Tocaste la sagrada familia al presenciar la interpretación de esa canción? Es la familia de lo infinito. No es solo un vacío allá arriba en los niveles enrarecidos del Ser. Es la familia de lo invisible, la familia de Dios. Toda esa divinidad se puede tocar cuando estamos parados en la cima de la montaña de nuestro propio Ser. En ese lugar de soberanía suprema, de altura suprema, tocamos una inmensidad—no de un espacio vacío, sino la inmensidad de lo infinito y de toda la familia del Ser que está allí. No hace falta una imaginación o fantasía exuberante, sino tan solo la sensación de que no estamos solos. No hace falta creer en los extraterrestres ni en los ángeles ni en los santos ni en los arcángeles. Solo hace falta saber que existe la totalidad del Ser que nos está trayendo todo lo que necesitamos en la corriente de la Creación. Todo llega a enfocarse para nosotros a medida que llegamos a la cima de la montaña en nuestra propia experiencia.

Cuando llegamos allí, no solo sentimos la unidad en el cielo del Ser, sino también vemos nuestra unidad en la familia del Ser que es tan natural para nosotros y sin embargo tan evasiva para nosotros como seres humanos. Cuando llegamos a la cima de la montaña, simplemente es aparente. No estaban tratando de amar a las personas que vieron hoy en el escenario. En la cima de la montaña del Ser, el amor que ustedes tienen para todo el Ser y todas las personas, y la unidad de las personas, es fácilmente evidente. Es la realidad cuando vivimos desde ese lugar.

Así que en esta hermosa mañana de domingo en Colorado, o para aquellos en línea, dondequiera que estén, ¿Cuál es la palabra del Ser, que es tuya propia para expresar desde la cima de la montaña de tu Ser? Como el soberano de tu mundo, como el rey o la reina, como el señor de tu reino, ¿Cuál es tu palabra de amor hoy, tu palabra de verdad hoy, tu palabra de Creación que proclamas hacia tu mundo? ¿Qué existirá en tu mundo en este día, en esta semana o en este próximo año? ¿Qué existirá en esta vida? ¿Cuál es tu palabra, la palabra de Creación que tienes para pronunciar, el conocimiento que dejarás que resuene en el corazón y la mente y que dejarás que sea gritado desde la cima de esta montaña sagrada? “Esta es la palabra de Creación de este día. Así es como será en este reino”. Como el creador de este reino, ¿qué crearás en este día?

¿Pronunciaremos nuestra palabra todos juntos? No te preocupes por cómo le suena a otra persona. Habrá un coro de voces, y todos juntos serán una palabra, escuchada en este Dome, sentida y resonada con nuestros amigos alrededor del mundo que se unen a nosotros en línea. Deja que la energía de nuestra palabra sea escuchada en este día. Habrá belleza en esta tierra. El amor imperará en este mundo. Diré mi verdad. Viviré mi verdad. Pronunciaré mi amor y mi verdad a mis hermanos, y lo pronunciaré a mis hermanas. Crearé en este día.

¿Cuál es tu palabra? Yo viviré este día. Seré fiel a mí mismo en este día. Traeré mi regalo en este día. Lo viejo morirá y fallecerá en este día, y lo nuevo renacerá a través de mí y en mi mundo en este día. Yo vendré en paz en este día. Traeré buena voluntad a mis hermanos y hermanas, a mi mundo, a la tierra, traeré la intención positiva vivida con integridad de que las personas de mi mundo prosperarán y la tierra de mi mundo también crecerá y prosperará.

¿Qué estará en tu mundo hoy? ¿Cuál es tu palabra desde la cima de la montaña? Esa expresión creativa, ese conocimiento, esa inteligencia suprema que se te regala, que tienes para traer, ese regalo de amor, esa medicina de amor que tienes para traer. ¿Qué es lo que tu recibes en la cima de la montaña? ¿Seguiremos subiendo juntos a ese lugar donde todo está claro, donde la recepción de los cielos es instantánea, donde el conocimiento es instantáneo, donde el corazón está lleno y donde el pensamiento de lo que será llega fácilmente a la mente?

Vendremos juntos. Nos prometeremos hermandad y fraternidad comprometidas, solidaridad comprometida como creadores, como hombres, como mujeres. Prometeremos dejar atrás cualquier cosa en nuestras vidas que nos ha impedido llegar a la cima de la montaña y conocer por nosotros mismos lo que es cierto y lo que está bien, y lo que está vivo y lo que está muerto. Se dejará atrás cualquier cosa que nos ha detenido. No importará más.

Tenemos creación para versar. Somos creadores. Viviremos y no moriremos. Pasaremos todos nuestros días viviendo y no muriendo. En cada momento dejaremos surgir la realidad del amor de nuestro corazón, con todos sus colores y dimensiones, con toda la medicina que trae, con su carácter que eleva el espíritu, con su naturaleza de conexión, con su carácter omnipotente. El amor nunca falla. Y nuestro amor nunca nos fallará de la misma manera que nunca le fallaremos. No nos detendremos.

La muerte no detiene el amor. No detiene el amor en los pastos de aquí, y no detiene el amor arriba en la cresta. No impide que el amor traiga vida en el planeta Tierra. Y no tiene que detenerme a mí ni a ustedes. No me detendrá, en ninguna de sus formas. Quien soy y lo que soy en la cima de la montaña es mucho más grande que cualquier muerte. Esta vida que conozco, este amor que conozco, trasciende cualquier muerte. Es la palabra creadora de lo infinito y lo eterno. Es mi palabra. No estoy trayendo amor temporal a este mundo. Traigo amor para siempre, amor infinito, amor que trasciende toda una vida. Sé esto en la cima de esta montaña sagrada.

Eso es lo que vemos desde ese lugar. Dejemos que nuestros ojos no nieguen lo que vemos y no lo convirtamos en algo que no es. Y aunque hay una dimensión finita para una vida humana, desde la cima de la montaña vemos la dimensión infinita que estamos trayendo a lo finito. Mientras subimos a la montaña, parece que llevamos nuestras capacidades humanas finitas a la cima de la montaña. Lo que comprendemos cuando llegamos allí es que no solo estamos tocando lo infinito, sino que nosotros somos lo infinito, tenemos lo infinito para llevarlo a todas las colinas y valles y llanuras de nuestra vida.

Está la alegría y el deleite, y el placer de toda la forma cambiante y el ritmo de lo finito. Pero eso no es nosotros. Y en la cima de la montaña, sabemos eso juntos. Tenemos esa realidad para llevarla a todas las cosas. Y superamos todas las cosas en esa realidad. Nunca paramos. Nunca nos detenemos, no más de lo que se detienen las estrellas, no más de lo que se detiene lo infinito. Y entonces todas las formas finitas de nuestra vida pueden tomar su forma correcta y su ritmo correcto, y tenemos el privilegio de conocernos como hombre y mujer, como una encarnación del Creador, como la realidad del Creador en forma humana, disfrutando de todas las formas de la Creación.

Hemos tenido dos semanas extraordinarias. Podría hablar del Synchronous Flight (Vuelo Sincrónico) de la Servers Gathering (Reunión de los Servidores), la experiencia de Living Word (Palabra Viva), Spiritual Education (Educación Espiritual), Building Global Community (Creación de una Comunidad Mundial), y The Emergence of the Universal Christ in the World Today (El Surgimiento del Cristo Universal en el Mundo Actual). Podría hablar de la gracia que conocimos juntos en el Creative Field Day (Día del Campo Creativo). Podría hablar de la Mesa Redonda conocida por los hombres de honor, y de los compromisos que hicimos, presenciados por unos y otros, y de la gran unión como un Consejo de Hombres. Podría hablar de nuestra relación con el Rey Supremo y con los otros caballeros de la Mesa Redonda. Podría hablar de hacer el trabajo de uno como caballero, haciendo frente a los desafíos del reino. Y podría hablar de la caballerosidad—lo que significa ser un noble caballero que sostiene a las hermosas doncellas del reino con gran honor y respeto.

Pero ya he proclamado lo que más que nada quiero proclamar, lo cual es la subida colectiva de la montaña sagrada, la montaña de Dios. Para que sea colectiva tiene que ser individual. Tenemos que llegar a ese lugar en la conciencia donde tocamos lo infinito y está disponible para su inmediata expresión en nuestras vidas, donde puede pasar de lo infinito hasta nuestras palabras, hasta nuestras acciones, hasta los simples actos de la vida cotidiana.

¿Cuál es tu palabra hoy? ¿La expresamos juntos? (Otros toman parte, expresando su propia palabra.) Que impere el amor. Que se cumpla la mayor voluntad. Que así sea.


David Karchere

October 7th, 2016
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