Emissaries of Divine Light InternationalEmissaries of Divine Light International


El Pulso del Espíritu

Nuevas ideas, inspiración y visión sobre el proceso de transformación espiritual



Ser Soberano

David-Karchere_NEW2014.200x243

Los invito a decir algo y ver si quieren adoptarlo como algo personal. Es una declaración muy simple: “Estoy haciendo esto porque quiero hacerlo.”

Esta declaración pone de manifiesto que somos quienes controlamos nuestra voluntad y deseos. Tal vez nos haga reflexionar sobre lo que estamos haciendo. Y al asumir responsabilidad por lo que hacemos, podríamos también reflexionar en “¿Qué parte de mí quiere hacer esto?” La declaración también puede ponernos en contacto con la propia voluntad de la Creación  tal como se manifiesta través de nosotros — la voluntad y el deseo de todo en la Creación  de manifestarse a sí mismo, de vivir la experiencia de sí mismo. Esa es la voluntad del Creador, crear a través de nosotros. ”Quiero hacer esto; quiero crear”.

He estado reflexionando sobre cómo funciona esto para nosotros como seres humanos. A veces se observan a las personas auto-saboteándose, auto-destruyendo cosas. Y cuando se reflexiona en el hecho que están haciendo lo que quieren hacer… ¡nos dejan estupefactos! ¿Por qué habría de querer alguien hacer eso? Observar el comportamiento humano nos hace tratar de entender qué es lo que ocurre en la psiquis humana. ¿Cómo sucedió eso para esa persona?

La mayoría de nosotros quisiéramos pensar que somos, a nivel individual, una persona con una personalidad. La realidad es que somos multifacéticos como seres humanos. Existen muchas esencias creativas, aparentemente un flujo infinito de creatividad en quiénes somos, que tenemos la oportunidad de expresar, explorar y experimentar en nuestras vidas. Pero también somos una personalidad multifacética. A veces las fases de nuestra personalidad se llaman sub-personalidades. Creo que si cada persona reflexiona sobre su propia experiencia, estará de acuerdo en que existe toda una constelación de personalidad. No existe una sola experiencia de personalidad. Existen todas esas características en nosotros como seres humanos. Está el “yo” profesional, el “yo” de la familia, el “yo” miembro de la comunidad, y así infinitamente. Es maravilloso que la personalidad sea tan multifacética. Eso nos permite explorar todas esas facetas de nosotros mismos y podemos experimentar todas las de otras personas con las que nos relacionamos.

Pero, ¿qué ocurre cuando una faceta de nuestra personalidad se descarrila? En una persona psicológicamente saludable, todas las facetas de su personalidad están integradas. Son parte de una estructura de personalidad que es un todo, que opera en conjunto. En casos extremos, cuando la estructura de una personalidad se ha desmoronado, hablamos de esa condición como un desorden de múltiples personalidades en que, por lo menos, una sub-personalidad se ha alienado de las demás sub-personalidades que la persona está experimentando. O sea que está contrapuesta a ellas. Tal vez una faceta de la personalidad quiere una cosa, mientras otra quiere otra cosa. Y tal vez, en un día particularmente lluvioso y húmedo, una faceta de la personalidad que esa persona se las ha agenciado para mantener escondida, decide que quiere salir a jugar y por fin logra lo que, hasta entonces, se le ha negado. Ese cuadro resulta un poco aterrador, pero en términos reales es lo que ocurre a las personas, y lo que ocurre tal vez en nosotros mismos.

Existe una manera mediante la cual todas las facetas de la personalidad son integradas y llevadas a una estructura coherente de personalidad, de modo que todas las múltiples facetas terminan siendo parte de una voluntad coherente. Eso ocurre cuando el Ser Soberano de esa persona se ubica en el nivel Más Elevado disponible de la personalidad para la experiencia de esa persona. Está el aspecto más esencial de la personalidad que es el templo del Ser Soberano de la persona. Cuando ese Ser Soberano está presente al nivel Más Elevado de la personalidad, entonces todas las facetas de la personalidad pueden focalizarse en ese Ser Soberano. Todas las dimensiones de voluntad son focalizadas por ese Ser Soberano y esa Voluntad Soberana, expresándose en muchas formas, pero integrando todas las facetas de deseo y voluntad que están presentes en un ser humano.

Por ejemplo, están los deseos asociados con el cuerpo. Yo asumo que no hay nada malo en ninguno de ellos. Pero sí que algunas veces se descarrilan. Yo tuve una reunión en mi casa durante la cual puse una bandeja con chocolates para todos los presentes. Una persona que estaba sentada al lado de la bandeja estuvo comiendo chocolates durante toda la reunión. Nos reímos por lo que estaba haciendo, pero igual siguió haciéndolo. A mí no me molestó que se comiera los chocolates, pero alguna faceta de su voluntad y deseo estaba fuera de control con los chocolates. Ahora bien, no hay nada inherentemente mal con el deseo de comer chocolates, tal como es el caso con muchas otras facetas de lo que nuestro cuerpo quiere. Y sin embargo, si dejamos que el cuerpo se descarrile con lo que quiere, nos vemos en problemas. Todos los deseos del cuerpo tienen que focalizarse dentro de una estructura más amplia de la personalidad que conecta con una Voluntad Mayor.

El Ser Soberano no es un ente aislado. Cuando estamos proveyendo un templo para el Ser Soberano en la estructura de nuestra personalidad, y en el lugar del Más Elevado en nosotros, no sólo estamos proveyendo un templo para nuestro aspecto individual de creatividad, estamos conectando a un todo del Ser, porque nuestro Ser Soberano está conectado a todo lo que es el Ser Soberano. Está en una relación correcta con el Todo. Estamos formulando un llamado al patrón de ordenamiento de la Creación, partiendo del Ser, hacia una expresión a través de nuestra psiquis y a través de lo que estamos manifestando y representando en el mundo. El resultado es que contamos con apoyo.

La voluntad del Ser Soberano trae consigo el poder de expresión de un ser humano que le confiere ese poder en cada faceta de su personalidad y en cada faceta de su vida. Lleva consigo el amor de Todo el Ser, que lo ama hasta lo más infinito, que ama lo que usted es como un ser, porque es así como es el Ser: se ama a sí mismo en todas las dimensiones de sí mismo. Y cuando usted está proveyendo un templo para lo Más Elevado de su ser soberano, está haciendo un llamado a todo el amor y a todo el poder que ello conlleva, y a toda la inteligencia que emerge y que ahora está disponible para usted, para su psiquis y todos sus fetiches por chocolates y todo lo demás que esté ocurriendo en la estructura de su personalidad.

Entonces, cuando usted formula una oración como: “Estoy haciendo esto porque es lo que quiero hacer”, adquiere un nuevo significado. Está abarcando no sólo la voluntad de una sub-personalidad, sino una Voluntad Mayor. Y las cosas se sienten diferentes para nosotros como seres humanos cuando es esa Voluntad Mayor la que se expresa a través de nosotros.

En otra reunión en mi casa, estábamos considerando el próximo evento a realizarse del “Re-encuentro de la tribu”. Rachel Morrison estaba diciendo cuánto quiere compartir con otros qué es lo que ha hecho que Sunrise Ranch sea la comunidad intencional más antigua en los Estados Unidos.

Existe una razón para ello. Existió un grupo de personas que llegaron aquí y vivieron desde su templo de lo Más Elevado en ellos, y que permitieron la expresión de una Voluntad Mayor. Esa Voluntad Mayor llevaba consigo un patrón de creatividad que le es inherente. Estaban aquí aportando todo eso a este proyecto. Ha habido personas que durante los últimos 71 años de la historia de Sunrise Ranch han operado de esa manera. Esto ha sido un emprendimiento humano, pero el emprendimiento humano permitió que algo mayor pudiera manifestarse, que trasciende lo meramente humano.

De modo que, ¿qué ha significado esto? Rachel observó que ha existido un tipo de actitud de “no importa lo que pase”. Ha habido personas que han seguido adelante, sin importarles qué pueda ocurrir. Esto me hizo recordar un pequeño folleto escrito por Martin Cecil, titulado simplemente “El amor nunca falla”. El amor siempre está presente, el amor siempre tiene continuidad, el amor siempre encuentra la forma. La voluntad del amor a través de nosotros es poderosa cuando le damos salida. Y nosotros nos tornamos poderosos, y nosotros nunca fallamos, cuando somos una expresión de ese amor que se manifiesta a través de nosotros. Si, amor humano, pero hay algo mucho más grande que eso. Amor, el poder del universo, el propio poder y fuerza de unión de la Creación, que se manifiesta a través de nosotros, y el amor nunca falla. Nunca fallaremos si somos una expresión de ese  amor. Ese fue el mensaje de Martin Cecil en el pequeño folleto.

El amor nunca falla. Eso es hacer lo que el Creador hace posible cuando le permitimos a una Voluntad Mayor expresarse a través de nosotros. El Creador asume responsabilidad por su creación. ¿Qué otra cosa podría hacer el Creador? No puedo imaginarme al Creador alejándose de nuestro planeta, o de nuestro sistema solar. El Creador del sistema solar está apoyando al sistema solar. El Creador está operándolo, asumiendo responsabilidad por él, con autoridad.

Lo mismo es cierto con nuestra creatividad. Cuando el Ser Soberano está presente en nosotros, entonces nosotros estamos presentes como creadores. Creamos, y asumimos autoridad y responsabilidad sobre lo que creamos, simplemente porque es nuestro. Nuestra vida es nuestra, nuestro cuerpo es nuestro, nuestro mundo es nuestro, nuestras creaciones son nuestras. Sabiendo eso, nada nos detiene. Asumimos la disciplina como un ser humano siendo la expresión del creador que somos, y acogemos nuestra creación.

Tomando en cuenta todas las facetas de personalidad que tenemos, existe más de una disciplina. Tiene que haber integración de todas las fases de la personalidad humana, y todo el ámbito de la expresión humana.

Cuando se conoce plenamente la disciplina, ¿en qué se convierte? Si usted ve a un atleta expresando un alto grado de disciplina en su práctica deportiva, o si ve a un músico con un muy alto grado de disciplina al tocar un instrumento, ¿qué es lo que está viendo? ¿Está viendo la disciplina? No, está siendo testigo de gracia. Y si los entrevista, ¿cree que ellos lo describirían como una disciplina? Probablemente no. Esa bailarina ejecutando un movimiento, o el patinador sobre hielo, o el violinista, se convierten en una expresión de gracia y gozo.

Desde nuestra perspectiva como creadores, cuando hemos desarrollado maestría personal, existe una liberación en la manera en que nos expresamos o en nuestro rendimiento. En las áreas en las cuales he desarrollado un alto grado de disciplina, me libero en la expresión de mi creatividad en esa área, Es un gozo, porque la voluntad de quien soy se expresa a través de esa creatividad y por ende estoy expresando el patrón de creación que es mi destino manifestar. Toda la práctica, toda la disciplina, pasa a un segundo plano de la consciencia y ahora se ha creado una trayectoria de creación que me permite expresar plenamente lo que sea que estoy supuesto a representar. El nivel de experiencia en una disciplina resulta evidente a través de la torpeza con que se expresa lo que todavía no ha alcanzado disciplina. Pero una vez que se logra ese nivel de disciplina en la expresión de creatividad, se convierte en algo diferente.

A comienzos de la semana estaba hablando con un amigo sobre cómo estas cosas se desenvuelven en mi propia vida. Tal vez usted tenga relatos similares. En determinado momento en  mi trayectoria espiritual entendí claramente lo que era importante para mí como ser humano. Pero sabía que todavía era demasiado joven y no tenía la capacidad en muchos campos en los que quería ser capaz. Fue cuando adquirí interés en lograr maestría. También me interese en ser disciplinado, y me pregunto cómo pudo haber ocurrido eso.

Encontré hombres que eran maestros en varios campos de la creatividad, de los cuales yo pude aprender. Dios los bendiga, fueron mis mentores en esos campos. En realidad, no me importaba mucho la virtud de esos hombres como seres humanos. Tal vez eso sea egoísmo por parte mía. Sí me importaban ellos como seres humanos, pero en lo que me estaba enfocando era en lo que podía aprender de ellos. Si tenían fallas personales, bien, yo podía detectar dónde estaban las fallas y donde no estaban, y determinar lo que quería emular y lo que no quería emular, lo que quería aprender y lo que definitivamente no quería aprender. Pero sí quería aprender, quería conocer la disciplina en esos campos, para poder alcanzar maestría y expresar mi creatividad, poder hacerlo por cuenta propia en mi vida para ser creativo en esas situaciones.

Perdemos nuestras oportunidades en la vida cuando sólo prestamos atención a las fallas de otras personas. Lo que define la vida de alguien que es un creador es su propia creatividad. El amor nunca falla. El amor está presente y siempre buscando cómo expresarse. Eso es lo que importa.

Cuando aprendemos esto a nivel individual, y cuando nos convertimos en maestros en nuestra creatividad individual, nos interesamos en otros que están compartiendo su creatividad con nosotros. Esto ha sido cierto para mí en todos los niveles de mi vida. Siempre he amado trabajar con personas creativas, incluso cuando no han estado espiritualmente conscientes. Pero ahora, lo llevo al área espiritual. ¿Dónde están las personas espiritualmente capaces que no sólo se han abierto a su interés y deseo por lo espiritual, sino que han dejado que esa espiritualidad entre en ellos y han asumido la disciplina de convertirse en creadores? ¿Quién sabe por cuenta propia que el amor nunca falla, y porque el amor nunca falla, yo nunca fallaré? Yo estoy presente en esa expresión. No significa que no cometo errores, y no significa que nunca me enfrento a reveses. Pero estoy aquí, presente, en la expresión del amor, experimentando el proceso de creación.

Tales personas unidas hacen presente la vibración de amor para el mundo. Sostienen una visión de amor para el mundo. Albergan inteligencia y sabiduría. Abrigan el templo del Más Elevado, colectivamente para la humanidad, a medida que la humanidad avanza en su proceso de nacimiento en el cual se encuentra actualmente. Ese proceso de nacimiento incluye un proceso de muerte, aparentemente — todo tipo de crisis, incluso apocalipsis, al menos aparentemente. Tenemos 3.4 millones de personas en Puerto Rico que perdieron electricidad y han visto su isla hogar devastada. Estamos construyendo el templo del Más Elevado, no para escapar de todo lo que existe, sino para crear un lugar desde el cual podemos servir de apoyo al mundo en estos momentos de apocalipsis y nacimiento.

Lo que necesitamos es un templo al Más Elevado en el interior del cuerpo de la humanidad para apoyar esa visión del futuro en medio de este proceso tan peligroso en el cual nos encontramos como humanidad. Eso requiere de personas que cuente en conjunto, con un grado de maestría espiritual, y que sepan que el amor nunca falla. Y porque el amor nunca falla, nosotros nunca fallaremos. No fallaremos en estar presentes. Estamos listos para esto, en este templo del Más Elevado que compartimos, que es el lugar más esencial de la consciencia y un hogar vibratorio, no importa dónde nos encontremos viviendo en este planeta. En la seguridad de ese lugar, ese templo, que cuidamos y sostenemos con integridad, permitimos que el Ser Soberano de la humanidad esté presente para expresar un tono de garantía y promesa para el mundo.

De era en era, las palabras del amor resuenan,
la verdad es cierta, y todo está bien,
la vida inquebrantable prevalece.

Esta es una expresión de ese tono de garantía y promesa que emerge de nuestro Ser Soberano en la tierra, y el cuerpo de la humanidad, cuando el templo del Ser Soberano está presente e íntegro. Eso tiene que ser, primero que nada, una experiencia individual, y luego puede pasar a ser una colectiva.

Siento la voluntad del Ser Soberano a medida que se desplaza a través de mí, diciendo: “Quiero esto para ti. Lo quiero para mí, lo quiero para nosotros, y lo quiero para este planeta”.


David Karchere

October 27th, 2017
Copyright © 2017 by International Emissaries

Posted in David Karchere | Print this page

Leave a Reply


back to top