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El Pulso del Espíritu

Nuevas ideas, inspiración y visión sobre el proceso de transformación espiritual



El software del amor

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El Papa ha hecho un llamado a una revolución de la ternura. Cuando al Dalai Lama le preguntaron sobre el remedio para el desprecio que existe en nuestra política global, él sencillamente respondió: “La calidez de corazón”. No fue una respuesta sofisticada, no fue una cuestión de filosofar elocuentemente, y puede que incluso no se pareciera al budismo. Con todo y eso, estos dos líderes espirituales ofrecen una solución sencilla para los complejos problemas que enfrentamos como humanidad.

La palabra bendición es otro nombre para la experiencia del corazón humano cuando se abre a la influencia del Amor Universal. Sin duda alguna el proceso creativo requiere gran inteligencia y brillantez intelectual. Se requiere que una persona tenga la fuerza y la resistencia necesarias para llevarlo a cabo. ¿De dónde surgen estas virtudes? ¿Dónde empieza todo?

Yo desconfío de la filosofía y la supuesta inteligencia que no proviene de un corazón tierno. Hay muchas personas muy inteligentes con soluciones elaboradas para el dilema humano. En mi experiencia, el proceso creativo nunca cuaja con otros seres humanos si el corazón no se abre al Amor Universal en la experiencia práctica de la vida.

Este es el factor crucial para el inicio del proceso creativo en la experiencia humana—la exposición del corazón humano a ese gran poder del amor, el cual es el poder de la Creación dentro de nosotros. Tenemos la capacidad como seres humanos de mantener nuestro corazón alejado de ese poder. Puede que el corazón se arme de modo que bloquee el ardiente poder dentro de nosotros. Cuando eso sucede, el corazón se enfría. Las estructuras psíquicas que se encuentran en él se vuelven sólidas como una roca.

Es obvio que hace falta que esas estructuras se remodelen y se reformen en la cultura humana de todo el mundo. Deben evolucionar hasta convertirse en una nueva realidad de la cultura y la consciencia si se quiere que nuestra especie perdure.

Nos encontramos en un viaje feroz del destino como humanidad. Eso es válido para cada uno de nosotros en nuestras vidas humanas: cada uno de nosotros se encuentra en ese viaje fiero a menos que tengas un programa de vida muy diferente al mío. Todos juntos nos lanzamos a través del espacio. Pensamos que la tierra gira alrededor del sol, pero el propio sol se lanza a través del universo a 45 mil millas por hora. Giramos alrededor del sol, pero no solo dando vueltas en el lugar. Nos movemos en espiral a través del espacio con factores vibracionales cambiantes en las nuevas regiones del espacio que encontramos.

Como raza humana, sin duda alguna nos encontramos en nuestra propio viaje fiero en medio de este contexto universal, multiplicando nuestra población casi tres veces más en mi vida. Ese solo hecho es fantástico. Pero es indicativo de muchas otras cosas que están cambiando en nuestra experiencia humana.

Sin duda alguna hay una evolución del pensamiento en la humanidad, y con ello hay una evolución de la tecnología y la ciencia. En 1954, Lloyd Arthur Meeker dio una charla expresando su gran preocupación sobre la posibilidad de que la evolución de la ciencia y la tecnología superara la evolución de la consciencia en otras áreas de la experiencia humana. Él estaba especialmente preocupado por la bomba atómica, y por lo tanto estaba instando a las personas a que permitieran que su propia función evolucionara espiritualmente para que el poder del amor que se estaba conociendo y compartiendo pudiera mantener el ritmo de la evolución de la tecnología, y por lo tanto permitiera que la tecnología que se estaba desarrollando se usara en el mundo para bien. Al observar el desarrollo de la tecnología en el mundo actual, es fácil preguntarse si el desarrollo de nuestra función espiritual está manteniendo el ritmo de la misma.

Hace mucho tiempo se sembraron las semillas de la evolución de la conciencia consciente de la humanidad. Hoy en día estamos sembrando semillas. Así que la llamada a la ternura de corazón no se originó con el Papa actual. El llamado a la calidez de corazón no se originó con el Dalai Lama. Se han sembrado las semillas de la evolución consciente y están presentes en nuestra conciencia. No constituyen una filosofía sofisticada, pero aun así son una filosofía progresista. En esencia consisten en ideas muy simples que, cuando se replican en toda la humanidad, se vuelven complicadas y hermosas. Si la muy simple idea de estar en una relación cariñosa y respetuosa con otro ser humano se replicara en todo el mundo, esto trajera paz.

Las simples ideas del individuo se vuelven algo maravillosamente complicado en la diversidad de cada uno de nosotros en nuestra individualidad única. Y además está la multiplicidad de la diversidad porque entre cualesquiera dos seres únicos existe una relación única que tiene una cualidad creativa para sí misma.

La comunidad donde vivo, Sunrise Ranch, tiene alrededor de 100 personas que viven aquí. Tenemos algún tipo de relación con los otros 99 miembros de la comunidad. ¡Eso equivale a 4,950 relaciones únicas!

El mundo contiene 7.5 billones de personas. ¿A cuántas relaciones equivale eso?

La experiencia de la bendición compartida entre las personas sana el vínculo primario que nos une como seres humanos. Con este componente básico podríamos crear un mundo. Ya tenemos la tecnología para permitir que este planeta prospere. Pero eso no es lo que está sucediendo actualmente: somos testigos de la desertización y la aniquilación de los bosques y las especies. Pero ya tenemos la tecnología para hacer algo diferente.

Nuestro uso de la tecnología sufre porque nuestra conciencia consciente y nuestra espiritualidad aún están tratando de ponerse al corriente de la ciencia y la tecnología. Tenemos las formas externas de la tecnología que se están desarrollando a un ritmo geométrico—chips de computadoras que se están reduciendo, con un aumento de capacidad informática. La ley de Moore establece que la capacidad informática se duplica cada año.

¿Pero qué pasa con el software? A un nivel, el software para la tecnología de la información es el código de computadora. Pero hay otro nivel de software que es fundamental para el uso creativo de la capacidad informática—la experiencia humana. La cualidad de la relación entre nosotros y la cualidad del pensamiento progresista que compartimos crea el software necesario para abarcar la dimensión del hardware de nuestra tecnología.

Este software se compone del poder de relación que existe entre nosotros y el poder de pensamiento que comienza a desplazarse entre nosotros. Es el poder del Amor Universal que se desplaza a través y entre las personas. La frase el poder del amor se ha vuelto poco novedosa: “Oh, el poder del amor—qué dulce, qué romántico”. Pero el poder del amor es el poder del universo que se desplaza a través de un ser humano y luego se desplaza a través de la humanidad—¿quién sabe lo que haría si se desplazara a toda velocidad? ¿Realmente sabemos?

Sabemos cómo es si tú y yo estamos reverberando juntos en el poder del amor. Entre nosotros como hombres y mujeres, entre los hombres, entre las mujeres, sacude nuestro Ser y sacude nuestro mundo.

El amor es un poder y es un software. Puede guiar lo que está sucediendo en la experiencia humana cuando se está moviendo clara y completamente. Cuando lo hace, sacude nuestro mundo. Cuando se corta ese poder, o se usa de una manera tipo enfrentada y ofensiva, rebotamos entre sí. Luego el software que debería estar presente en la experiencia humana antes de que funcione algún software de computadora no está en juego. El primer software está en la consciencia. Si no tenemos ese software, nos dicen que todo el otro software va a tomar el control—los chips en el cerebro, los virus informáticos, las piraterías en las campañas políticas y los androides que toman el control en el mundo.

La Internet brinda la posibilidad de llevar la libertad de ideas y la libertad de conexión por todo el mundo. Pero no se usa necesariamente para esas cosas porque detrás del software de la Internet está el software del corazón y la mente humana, el cual controla la Internet. ¿De qué otra manera sería?

¿Creo que deberíamos pasar todas nuestras vidas deambulando, simplemente amándonos mutuamente e irradiando amor nosotros mismos? Tengo dos respuestas para eso. La primera es un rotundo . Pero la segunda parte de la respuesta es esto: La resonancia que se activa cuando el corazón humano se conecta al amor de forma natural nos lleva a la creatividad del resto de nuestras vidas—el pensamiento verdaderamente sabio y creativo y la acción poderosa que se alinean con nuestra intención amorosa.

La expresión del Amor Universal es el comienzo de un nuevo mundo. Al estar en esa resonancia, heredamos el poder que tenemos como los creadores que somos y el poder del Creador que somos juntos en este planeta. Y en consecuencia tenemos cosas maravillosas para manifestar en forma física. Pero hay un punto de partida para todas esas cosas—la bendición: el poder del Amor Universal que entra en el corazón humano. No puedes comenzar desde ninguna otra parte y llegar a algo bueno. No puedes comenzar una vida humana, no puedes comenzar la Creación, desde ninguna otra parte que no sea desde un corazón tierno y esperar que salga algo bueno.

Así que celebro el mensaje del Papa y del Dalai Lama, y de cualquier persona dondequiera que esté, que traiga la sabiduría de estas cosas al mundo. Ojalá tú y yo pongamos de nuestra parte para crear un nuevo comienzo para el mundo, justo en medio de todo lo que no funciona cuando nosotros, como seres humanos, no practicamos la calidez de corazón y la ternura en nuestra vida cotidiana.


David Karchere

July 27th, 2017
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