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Archive for December, 2015

Alcanzando impulso

David-Karchere_NEW2014.200x243Hay dos principios que están presentes en cualquier acto de creación:

1) Un poder activador
2) Un campo que recibe ese poder

Desde un punto de vista científico, estos dos principios están presentes en todo el mundo natural. La atmósfera de la tierra se activa mediante la radiación del sol para producir luz. Sin el sol, no habría ninguna luz. Del mismo modo, sin una atmósfera para reflejar la radiación del sol, no habría ninguna luz.

El sonido funciona de manera similar. Todavía recuerdo mi clase de ciencias en la escuela intermedia en la que se tocaba una campana en una caja de plástico transparente. Mientras el aire se aspiraba fuera de la caja para producir un vacío, el sonido del timbre de la campana se reducía a nada.

Mi interés inmediato en la creación está en el campo de la cultura humana, sabiendo que la manera en que funcionamos como seres humanos afecta profundamente el mundo natural. Entonces, ¿cuál es nuestra relación, como seres humanos, con el poder activador que es relevante a lo que creamos en nuestras vidas?

La creación se inicia cuando una persona considera la radiación activadora con relación a sí misma y a su campo creativo como un imperativo. El diccionario define un imperativo como un mandato; algo que no se debe evitar o evadir. Un imperativo exige acción. Una idea es una cosa; un sentimiento o una pasión es otra. Pero un imperativo es algo que tienes que actuar en consecuencia. Es un impulso de la creación. Y esto conlleva la connotación de que no vamos a emprender esta acción luego—lo vamos a hacer ahora. Responder a un imperativo trae la creación al presente.

Recientemente hablé con un asesor que trabajaba con nosotros en Sunrise Ranch de vez en cuando en varios proyectos. Estábamos hablando de hacer más trabajos juntos y dijo que realmente no le habíamos parecido serios sobre lo que hacíamos. Le parecía que estábamos interesádos superficialmente. Que hacíamos un poco ahora, un poco después, pero en realidad no habíamos adoptado la actitud de ¡Estamos haciendo esto!

Fue humillante oír esto. Pero era cierto. Yo dije: “Entiendo. Y estamos haciendo esto ahora“.

A medida que reflexionaba sobre nuestro trabajo, me di cuenta de que las personas en el equipo con quienes había estado trabajando no habían sentido el imperativo. Y debido a eso nos estábamos perdiendo de otra cosa—impulso o ímpetu.

Cuando sentimos el impulso del Creador dentro de nosotros, sentimos el imperativo. Y si lo sentimos y obramos en consecuencia, traemos ese imperativo. Y cuando lo hacemos constantemente, hay un ímpetu en el proceso de la creación.

Alcanzamos impulso cuando no estamos dispuestos a posponerlo—cuando decimos: “Esto es muy importante, lo hago ahora. Al saber que hay un desenvolvimento para la creación y hay un ritmo para ese desenvolvimiento, no no me ando con dilaciones con esto. Sí, estoy abrazando el ritmo, pero ese ritmo está sucediendo ahora”. Ganamos impulso cuando aceptamos un imperativo de manera individual o cuando lo aceptamos juntos.

Entonces, ¿cuál es el impulso creativo en tu vida que es o debería ser un imperativo para ti? ¿Qué es lo suficientemente importante como para que estés dispuesto a sacarlo de un segundo plano y llevarlo al punto de ebullición? ¿Qué valoras lo suficiente como para estar dispuesto a hacer que sea una cosa de ahora?

La palabra Dios significa muchas cosas diferentes para diferentes personas. Hay tantos niveles de significado a su alrededor. El Dios verdadero es el Creador—la radiación activadora dentro de la Creación. Como dijo el discípulo Juan: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Juan no se está refiriendo a un Dios de creencia religiosa. Él se está refiriendo al poder creativo del universo. La Palabra es la radiación activadora de Dios—el Creador. Cuando sintonizamos con esa radiación como seres humanos, la experimentamos como un imperativo. Y cuando respondemos el imperativo que sentimos, la creación se libera en nuestra vida. La creación gana ímpulso.

El impulso se acumula, y más importante, en el campo de la consciencia humana—inicialmente, tu propia consciencia como individuo. El imperativo espiritual estimula los pensamientos y sentimientos y para ello reúne la energía de la creación.

Pero cualquier creación humana significativa requiere más de una persona. Requiere un campo de consciencia coherente sostenida por al menos dos personas. Y para que ese campo se sostenga, tiene que haber un vínculo entre las personas que lo sostienen. La calidad del campo creativo que se sostiene depende de la profundidad y la fuerza de ese vínculo.

Mientras reflexiono sobre mi propia vida, me siento tan afortunado por tener una variedad tan amplia de personas a quienes realmente puedo llamar amigos. Quizás porque soy franco sobre mi propio propósito en la vida, encuentro a personas que comparten ese propósito conmigo, lo cual es el despertar y la transformación de la consciencia humana. Entre nosotros hay una sensación de algo importante y significativo que tenemos que hacer juntos; una sensación de que nos hemos reunido por una realidad que es más amplia de lo que somos nosotros como seres humanos. Hay un sentido del destino al que nos estamos desplazando y del lugar común del cual procedemos.

Hace 22 años escribí una canción bluegrass, I’ll Meet You There (Te veré allí), la cual mi esposa Joyce rescató recientemente de mis archivos. Contiene esta letra:

¡Te veré allí!
En un claro en los árboles
Nos reuniremos arrodillados.

Para mí, la escritura de esa canción era la oratoria de una oración. Era una oración de que encontraría a personas que comparten la experiencia que yo tenía de rendirse ante un Amor Más Alto. Era una oración de que cierto número de nosotros nos encontraríamos en un espacio despejado—un campo claro de corazón y mente en medio de un mundo turbulento. Y en ese campo permitiríamos que la Palabra—el poder activador del Creador dentro de todos nosotros—nos incite, nos conmueva, porque sentimos el imperativo de ello.

La magia de ello es que cuando esto le ocurre a una persona o a cualquier grupo de personas, se convierten en el Creador que los está activando. En su mundo, ellos se convierten no solo en el campo claro sino también en el poder activador. Irradian ese mismo poder activador que sentían y recibieron, y el cual ahora se expresa maravillosamente a través de ellos de un tipo de manera humana. La creación está ganando impulso en su campo porque han abrazado el imperativo que han sentido y tocado.

Comparto la santidad cotidiana con personas que tienen esta experiencia. No solo la santidad del domingo por la mañana, no la santurronería, no la santidad de incienso y sotanas. Comparto la santidad de ser ese campo de la consciencia entregado que recibe la Palabra—el poder activador del Creador. Conozco la santidad de dejar que esa activación vibre a través de mí. Y conozco el privilegio sagrado de traer ese poder activador al campo más amplio en el que vivo.

Todavía siento el imperativo que sentí hace mucho tiempo cuando escribí esa canción. Todavía estoy rezando esa oración. Te veré allí. ¿Qué dices tú?

David Karchere

December 31st, 2015
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