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Archive for June, 2015

La gloria de ser yo mismo

Phil Richardson croppedEstoy dispuesto a la emergencia plena de uno mismo—viviendo mi vida de una manera que ve cada circunstancia como una oportunidad para expresar la plenitud de quien soy. ¿Qué hay de ti? No hay otras opciones, en lo que a mí respecta. Hay un imperativo que se mueve en mi vida, y sospecho que para todos nosotros hoy en día, que exige eso de nosotros. La emergencia plena de uno mismo—no tiene nada que ver con un carácter mejorado o una personalidad ostentosa. Tiene que ver con quienes verdaderamente somos en el mismo centro de nosotros mismos, expresándose a través de nuestras capacidades de cuerpo, mente y corazón. Y cuando eso sucede, esas capacidades, aunque a veces estiradas, son muy capaces de llevar el poder para el que fueron diseñadas a llevar. Esa es mi experiencia actual.

De algún modo es una experiencia real y reciente para mí. Durante la mayor parte de enero, mi esposa Ruth y yo estábamos de viaje, pasando tiempo en Riverdell, una comunidad de emisarios cerca de Adelaida en Australia, donde enseñamos la clase de Profundización. En nuestro viaje de regreso a Ciudad del Cabo pasamos tres días en Singapur, donde llevamos a cabo dos eventos públicos por la tarde y dos por la noche. Puedo informar que durante todo ese tiempo hubo muchas oportunidades para que me extendiera más allá de mis límites habituales y holgados. Ahora me siento bien usado, bien desafiado, y me siento bien por cumplir lo que estuve de acuerdo en cumplir. Aún hay más por venir de mí y, sin duda, de cada uno de nosotros. Pero eso es lo que la emergencia plena de uno mismo exige de nosotros: aparecer cada vez más a través de las oportunidades que se nos presentan, tan plenamente como podamos. En la medida en que lo hacemos, se conoce la verdad y la honestidad y la integridad que son tan cruciales para nuestro mundo están presentes porque yo estoy presente y porque lo expreso de todas las maneras posibles que pueda.

¡Durante las últimas semanas mis capacidades se han extendido de diversas maneras como nunca antes lo hicieron! De vez en cuando recibí un mensaje de ellas, diciendo: “¡No, no, no, por favor, —otra vez no! ¡Por favor, no me hagas pasar por esto otra vez!” Y yo le diría a mis capacidades: “¡Tan solo apúrense! Están hechas para esto. Este es su destino. Por esto es que las traje aquí”. Y luego, a medida que trasladaba mis capacidades al proceso a mano, parecía que se daban la vuelta y decían: “¿Qué nos estás diciendo que hagamos?” Y yo diría otra vez: “¡Empiecen! Es por esto que están aquí. En eso consiste su cumplimiento”.

Estaba interesado en una experiencia que tuve ayer mismo mientras miraba un video mío que fue grabado en Riverdell en uno de los servicios dominicales. No muy a menudo tengo la oportunidad de verme en acción. Una parte de mí estaba horrorizada. No tenía idea de que les parecía así o les sonaba así a los demás. Eso es muy diferente a lo que experimento de mí mismo desde el interior. Después de haberme sobrepuesto a la conmoción, usé esa experiencia como una oportunidad para aceptar mi propia humanidad de una manera muy directa. Ahí estaba yo, en toda mi gloria, en acción, haciendo lo mejor que podía, emergiendo tan plenamente como pudiera en esa situación, expresando la verdad que conozco con algo de pasión y no me corresponde a mí juzgar esa expresión. De hecho, puedo llegar a un lugar donde deleitarme en mi humanidad tal como es y decir: “Sí, tienes un camino por recorrer antes de que puedas expresar todas las dimensiones de lo que eres. Pero no estás haciendo un mal trabajo. Gracias”.

Ahora soy consciente de que, desde la perspectiva de mis capacidades, esas capacidades siempre parecerán ser imperfectas e insuficientes—juzgándose a sí mismas, evaluándose a sí mismas. Pero ahora sé que eso no es cierto porque en realidad son perfectas para lo que están obligadas a hacer en el momento. Estoy tan contento de haberme dado cuenta de eso. Estoy tan contento de haber elegido estar en situaciones donde la presión estaba presente y tenía que cumplir—sin ningún tiempo para contemplar posibles fallas, sin ninguna salida. Si hubiera habido una escotilla de escape es muy posible que la habría usado, pero no la había. Así que tuve que pararme y cumplir. ¡Y la experiencia de victoria que llega al otro lado de esto vale cualquier incomodidad! Todo vale la pena en mi vida—conocer el cumplimiento de cumplir y expresar la plenitud de mí mismo de la mejor manera que conozco.

Mientras reflexionaba sobre las experiencias de las últimas semanas, empecé a notar algunos de los atributos que me hicieron atravesar y pasar más allá de mis obstáculos. Aquí está mi lista hasta el momento:

  • Determinación—solo la determinación para hacer el trabajo que he aceptado, para hacer el trabajo que estuve de acuerdo en hacer, para continuar y hacer lo que sea necesario para cumplir con los requisitos y terminar el trabajo, cumplir mis compromisos.
  • Una visión de lo que es posible—para poder ver más allá de mis propios elementos de aparente limitación e incomodidad, cualquier cosa que pudiera restringir o distorsionar mi punto de vista. Para ver más allá y ver el potencial inherente.
  • Un sentido de destino y propósito—algo que yo, junto con muchos otros, he estado desarrollando deliberadamente desde hace algún tiempo—el destino y propósito mayores que nos espera, individualmente y juntos.
  • El apoyo y la inspiración de las personas que me rodean. Eso es de gran ayuda cuando el miedo y la limitación surgen amenazadoramente y parecen ser muy grandes.
  • Valor—encontrar los medios para hacerlo de todos modos; para mantener el impulso, para seguir tomando las medidas necesarias, una tras otra.
  • Y finalmente—por lo menos en esta lista, y probablemente el más importante, la pasión. Pasión—la energía que nos impulsa a hacer lo que más nos gusta.

Al fin y al cabo, estoy aquí contigo para traer la magia de la Creación de muchas maneras gloriosas—nada menos que eso. Ya no servirá nada menos que eso. No hay lugar en mi vida para la mediocridad. Dar un paso más allá de las limitaciones que he aceptado en el pasado y encontrar el júbilo y la gloria que resulta de traer todo lo que tengo para ejercer a mi mundo como el regalo que es mío para traer—¡de eso es de lo que se trata de mi vida!

Hoy me gustaría concluir mi tiempo contigo leyendo un poema que escribí para describir mejor mi experiencia durante esos tres días en Singapur. Provocadoramente lo titulé “La gloria de ser yo mismo”.

Cuando el impulso de ponerme ahí fuera
es lo suficientemente fuerte como para no ignorarlo más,
suceden cosas extrañas, maravillosas e incómodas.

El momento para crear de una manera nueva y desconocida
trae consigo una energía que hace trabajar la musculatura y reventar el ego
que puede poner a prueba la misma médula de mi ser terrenal.

¡Qué apuestas hay contra el fracaso;
qué cumplimiento al tener el éxito épico!
¿Cuál es la motivación y dónde está la victoria?

Las limitaciones externas en abundancia;
¡Dios de Infinita Posibilidad totalmente presente en mi corazón!

¡¡Hazlo, HAZLO, HAZLO!!
¡¿Qué me puede detener—
con el diluvio del flujo ardiente de júbilo que se levanta en la superficie,
exigiendo liberación AHORA?!

Mi alma y mi mundo se estremecen de esperanza y regocijo
ya que la pura luz encuentra su camino, como el oro líquido
en las hendeduras vacantes de las almas humanas.

Mi cumplimiento, como el tuyo, se casa con el deseo humano
a la Voluntad Cósmica y tú y yo
y la Humanidad
nunca volveremos a ser los mismos.

Phil Richardson

June 19th, 2015
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