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Archive for March, 2015

Llegar a ser un creador

David Karchere¿Sabes lo que realmente me molesta? Me molesta que en la América corporativa, a menudo hacen un mejor trabajo usando los principios espirituales que el que hacen las personas espirituales. Eso me molesta. No lo entiendo. ¿Por qué las personas que están usando los principios creativos, los cuales son principios espirituales, por razones esencialmente egocéntricas, a menudo lo hacen más intensamente, con más atención, de manera más deliberadamente, que las personas espirituales que se unen para propósitos espirituales que son esencialmente abnegados? O al menos así parece ser. He trabajado en la América corporativa y he vivido en la comunidad espiritual durante la mayor parte de mi vida adulta. Así que tengo una observación de primera mano de ambas.

En los años sesenta y a principios de los setenta, estuve muy involucrado en lo que consideraba la contracultura—hasta que descubrí que la contracultura, como la había considerado, era en realidad parte de la cultura. Con el paso del tiempo fue muy bien absorbida por la cultura en general y la cultura en general fue más o menos capaz de apropiarse de ella y asimilar cualquier cosa nueva que podría haber aparecido en la contracultura. Y allí estábamos nosotros, de vuelta a donde empezamos. Creo que si trazas la historia de ese período verías que eso es, en muchos aspectos, exactamente lo que sucedió.

Lo que he aprendido es que no es suficiente para simplemente oponerse a la cultura en general y luego hacer algo en contraste con ello. Porque mientras que esa es la perspectiva, toda la orientación no ha cambiado fundamentalmente.

Lo que ha ocurrido es que la cultura humana se ha puesto de pie a la vista de toda la Creación y ha dicho que nosotros, como seres humanos, somos la realidad y somos lo que importa, y al final todo lo demás tiene que relacionarse con nosotros como seres humanos. Y entonces, desde ese punto de vista, estamos un poco decepcionados por el calentamiento global—¿por qué? No porque podría causar la destrucción de especies en el planeta, sino porque estamos sintiendo calor y el agua se está elevando cerca de nuestras ciudades, o así ocurrirá un día. Así que, si las personas están luchando por algún tipo de giro radical del calentamiento global, ¿por qué hacen esto? ¿Y si es para que todos estemos más cómodos, realmente ha cambiado algo?

Lo que digo es que hay una conciencia y una consciencia que no surgen de la cultura humana. No es solo una alternativa a la cultura humana tal como está, y no es una reacción al mundo humano. Es una realidad que trasciende la cultura humana. La cultura humana surge de la consciencia universal, no al revés. Tal como están las cosas, la cultura humana se ha convertido en una especie de reflejo extraño y distorsionado de la consciencia universal. Eso es lo que es la guerra. Eso es lo que es una bomba atómica, al igual que muchísimas otras cosas que nosotros, como humanidad, hemos creado.

Así que aquí está la razón por la que creo que la América corporativa, en muchos casos, está más enfocada en los principios espirituales y creativos que las personas que se consideran a sí mismas espirituales, o las personas que se consideran a sí mismas participantes en la evolución de la consciencia. Es porque la cultura humana ha robado los principios creativos del universo—y por cierto, no hay otro lugar de donde obtenerlos. Así que los seres humanos han robado los principios creativos del universo, los han adoptado, considerado propios y usado egocéntricamente para beneficios egoístas en una experiencia de la división y separación del universo en su totalidad y el uno del otro. Y entonces nosotros, quienes nos consideramos espirituales, miramos el mundo corporativo y decimos: “¡Vaya, eso es bastante desagradable!”

He conocido a tantas personas en mi vida que me dicen que están hartas de la América corporativa. Están hartas de un trabajo de 9 de la mañana a 5 de la tarde; están cansadas de recibir órdenes de alguien desagradable y tiránico. Y por lo tanto quieren seguir un llamado mayor de su corazón y su espíritu. Tengo compasión por personas así, y yo siento algunas de las mismas cosas. Pero puedo decir con toda franqueza que encontré una manera de ser libre en la América corporativa cuando trabajaba en ese ambiente. Encontré una manera de ser yo mismo, y eso fue liberador.

Aquí está el problema para las personas que están interesadas en la evolución y la espiritualidad conscientes: Puede ser difícil distinguir entre lo que es del mundo humano egocéntrico y los principios de la Realidad que ese mundo ha robado. Esos principios no pertenecen a la humanidad. Pertenecen al Universo. Pertenecen al Creador. Y con razón, pertenecen a nosotros si estamos al servicio de esa realidad más amplia.

Como pertenecemos al Creador y pertenecemos al Universo, esos principios son nuestros principios. Los mismos medios por los cuales ocurre la Creación son nuestros medios. No pertenecen a la América corporativa; no pertenecen a la humanidad, propiamente dicho, o a cualquiera de las culturas del mundo. El problema es que el mundo humano está usando los principios creativos para fines egocéntricos, y se aplican de manera egocéntrica.

Entiendo cuán difícil es para las personas hacer la distinción entre el mundo corporativo y los principios creativos que ese mundo ha adoptado para sus propios fines. Esta distinción es vital si no vamos a vivir vidas que al final acaban en futilidad; si no vamos a encontrar eso en el micro mundo en el que vivimos—nuestros propios amigos y familia—nosotros, al final, hacemos cosas que no son diferentes del mundo que nos rodea.

Al vivir en Sunrise Ranch, tengo la oportunidad de ver a las personas lidiar con estos problemas. Tengo la oportunidad de ver a personas que vienen aquí, deseando algo diferente en su vida; y dado que no entienden estas distinciones son víctimas del mismo tipo de adicciones que son comunes en el mundo, la misma manera de ser víctima y la forma de relacionarse en su familia, en las relaciones románticas y en la comunidad que no está funcionando para muchas personas en el mundo en general.

A menudo, han cometido este error: Al dejar la vida que han estado viviendo en el mundo en general, están abandonando los principios creativos universales que han sido robados por ese mundo. Vienen a Sunrise Ranch con buenas intenciones y las buenas intenciones son maravillosas—no vamos a ningún lugar sin ellas. Pero si no podemos distinguir entre las cosas que son del Universo y de la Creación y las cosas que son de una sociedad humana que ha elegido un camino equivocado, estamos atascados. Hemos llegado al tope, y no podemos ir más lejos.

¿Cuáles son los principios universales que el mundo humano ha adoptado? Aquí hay una pista: No son fáciles. Por lo menos no parecen fáciles para alguien que está huyendo de ellos. Pero esas cosas difíciles son las puertas a la realidad. Son las puertas para ser un creador. Son puertas a la libertad y la liberación real—no a algo que es simplemente una contracultura o una alternativa. Estoy hablando sobre la Realidad. La cultura humana, tal como es, se ha convertido en una especie de triste alternativa a la Realidad.

Así que aquí hay tres cosas que están en lo alto de mi lista de los principios universales creativos:

  1. Atención. Atención significa muchas cosas. Es la capacidad de centrarse mentalmente. Si no puedes centrarte mentalmente y permanecer en el proceso creativo, no vas a crear mucho. Será un pensamiento en un momento y un pensamiento en el siguiente. ¿Cómo la Creación se mueve a través de un ser humano que no puede llegar a centrarse mentalmente? Mi experiencia es que se necesita práctica para permanecer centrado mentalmente para que algo suceda creativamente, para que algo se manifieste. Se necesita atención de un momento a otro y de una hora a otra, de un día a otro, y también se necesita atención durante el transcurso de una vida.
    Pero la atención no es solo mental. ¿Qué hay de la atención emocional? Como seres humanos estamos sujetos a los estados de ánimo. Pero una cosa es sentir un estado de ánimo y otra cosa es dejar que esto sea tu realidad definitoria. Hay una gran diferencia. Una cosa es sentir muchas cosas—tengo muchos estados de ánimo que flotan adentro y afuera. Pero eso no quiere decir que tengo que tomar toda mi energía de vida como ser humano y tirarla en ese estado de ánimo. ¿Dónde está la atención que sigue haciendo que mi corazón y mis sentimientos vuelvan a algo creativo?
    El más alto nivel de la atención es espiritual. Una persona se centra espiritualmente cuando se orienta a una realidad espiritual que es superior a la que está. Debería ser fácil reconocer que No hice este día, y no me creé. Ni siquiera creé mis pensamientos. No creé mi vida y no te creé. Hay algo más grande que tú y yo que está creando todo. Esa realidad más amplia es Dios, cualquiera que sea su nombre. No te conviertes en un verdadero creador en tu vida sin honrar al Creador que es más grande que lo que eres.
    Nos convertimos en un creador nosotros mismos en la medida en que el Creador está vivo en la consciencia y nos abrimos a esa realidad; cuando nos entregamos a ella y vivimos en el servicio a la misma. Dejamos que esa sea la cosa en la que nos centramos. Dejamos que Dios Mismo sea nuestro Dios. No solo estoy hablando sobre el Dios de la religión. No estoy hablando sobre tu Dios o mi Dios. No estoy hablando de un Dios judío o un Dios islámico o un Dios hindú. Estoy hablando del Dios verdadero, del Dios de todos los Dioses—el Dios de la realidad. Cuando tú y yo nos entregamos a esa realidad, nos permitimos estar en servicio a ello; estamos centrados por ello y la atención de ello nos entra y entonces tenemos el privilegio supremo de llevar esa atención espiritual a nuestra vida y a nuestro mundo.
    A dos de las personas más ricas del mundo, Bill Gates y Warren Buffett, se les pidió nombrar el factor más importante de su éxito. Ambos dieron la misma palabra como respuesta: Centrarse.
    Pero centrarse no solo hace dinero para las personas. Es un principio universal de la Creación. Para las personas que están en un camino espiritual, su propia falta de atención puede convertirse en un tope. O puede ser un instrumento poderoso para la Creación.
  2. Control y Disciplina. Otro tope al que las personas llegan se relaciona con estas dos palabras, control y disciplina. Esto es a la larga autocontrol y autodisciplina. Pero la mayoría de las personas no llegan a esa experiencia sin aceptar el control y la disciplina ofrecidos por otros. Y para la mayoría de las personas es difícil ser verdaderamente creativas sin poder aceptar el control y la disciplina implícitos en el contexto externo en el que están creando.
    Cualquiera que sea creativo tiene que aprender estas cosas. No creas nada que tiene valor—ya sea una obra de arte o un negocio, una familia o un proyecto, sea lo que sea—sin aprender el control y la disciplina. O sin tratar con cualquier falta de control y disciplina dentro de ti. Una persona creativa aprende una especie de control y disciplina que no es sofocante, que libera la Creación y libera a la persona. ¿Cómo funciona el poder de la creación a través de un ser humano que no experimenta la disciplina y el control?
    Desde el principio descubrí que soy el tipo de persona a quien realmente no le gusta aceptar el control o la disciplina de otra persona. Sin embargo me di cuenta que hubo situaciones en que fue necesario. Por ejemplo, cuando navegaba con mi padre cuando era un niño, cuando recibía una orden para orientar la vela mayor, aprendía que podría haber la diferencia entre la zozobra y la no zozobra. Así que ciertamente han habido momentos en mi vida donde aceptar el control y la disciplina externos fue claramente importante. Pero procuré evitar tener que acatar más órdenes de otras personas que lo que debía.
    Esta fue mi solución para ello. Fue seguir el control y la disciplina dentro de mí a tal grado que nadie tenía que decirme qué hacer, así que al trabajar con otras personas estaba un paso por delante de ellas y ya estaba haciendo lo que me podrían haber pedido que hiciera, así que no tenían que preguntarme. Y entonces si ellos sí me pidieran, era asegurarse de que sabían que yo iba a hacer todo lo que pudiera para cumplir lo que querían de mí, así que no tendría que soportar que me pidieran otra vez.
    De lo que también me di cuenta fue que no podía ser un creador sin aceptar el control y la disciplina en mi vida. Quería tanto crear y quería tanto manifestar la realidad espiritual que había tocado que para mí valía mucho la pena aceptar esas cualidades.
  3. Renunciar a Tu Ego. Para ser un creador, tienes que renunciar a tu ego. Antes que nada, no puedes descubrir quién eres si no renuncias a tu ego. Si estás lleno de experiencias de ego, como una sensación de ser víctima o una sensación de merecer algo que no tienes, realmente no puedes llegar a centrarte creativamente. Y también es muy difícil aceptar el control y la disciplina cuando vives del ego.
    Hay algo más que es muy difícil para una persona que no puede renunciar a su ego: no puede encontrar paz. Es difícil encontrar paz cuando sigues manteniendo tu ego. ¿Alguna vez llegaste a un punto en una conversación con otra persona que estaba tan llena de su propio ego que tuviste ganas de decir: “Deja de hablar”? Rara vez he dicho eso, pero a veces lo pienso. He pensado: Lo que estás diciendo no está mejorando esto y no te está ayudando, y ciertamente no me está ayudando.
    ¿Y alguna vez tienes ganas de decirte eso a ti mismo cuando escuchas a tu propia mente no dejar de hablar sobre cualquier cosa, peor que un perro royendo un hueso? ¿Alguna vez tienes ganas de simplemente decir: “Deja de hablar”? Hay otra voz en ti, otra realidad, algún otro conocimiento, alguna otra sabiduría, que está tratando de pasar. No va a pasar a través de tu ego. Hasta que tu ego deje de hablar, la mayor y más profunda sabiduría no puede encontrar su camino y así no puedes crear.
    Creo que a veces sí tenemos que decirnos eso a nosotros mismos: Deja de hablar. Encuentra una paz más profunda. Y en esa paz más profunda, encuentra un conocimiento más profundo, una realidad más profunda. A partir de ese conocimiento y esa realidad, no solo llega la paz sino la sabiduría y la verdad. Tu verdad, la cual acaba no siendo separada de mi verdad o de cualquier verdad. Si hay un significado para la palabra verdad, no es solo hecho y no es solo creencia, y no es solo tu verdad y no es solo la mía. Y no es lo que está escrito en un libro en algún lugar. Es la verdad de este universo en el que vivimos. Conociendo esa verdad, somos libres de la experiencia definida por el ego. Somos libres para crear.

Hay una experiencia de la Creación que hemos tenido la oportunidad de compartir en este Pulso del Espíritu. Esa experiencia ocurre dentro de un lugar sagrado en la consciencia plena de nuestra meditación compartida. Quiero invitarte a un lugar aún más profundo, un lugar dentro del lugar sagrado al que hemos venido, el cual es un lugar de no solo sentir la atmósfera de lo que estamos compartiendo y de no solo meditar juntos sobre estas cosas. Este lugar más profundo es un lugar de conocimiento, donde estamos llamados a ser la encarnación viva de la realidad que estamos tocando. Un lugar donde sabemos que estamos llamados a adorar a los pies del Creador, a honrar esa realidad, a estar pasmados por la maravilla de la misma, la maravilla del Creador.

En nuestro culto y en nuestro honor a esa realidad descubrimos que se transmite a nosotros, que está entrando a raudales en nosotros a través del corazón y la mente; que estamos imbuidos de esa realidad; que somos ese Creador como hombre y mujer; que estamos, si lo dejáramos ser así, heredando el poder de la Creación que funciona a través de la consciencia. Esto crea nuestro mundo. Llega a los demás a través de nosotros y trae bendición y paz. Trae sabiduría y atención y dirección, la sabiduría, la atención y la dirección del Creador.

En este espacio en la consciencia somos íntegros, somos sagrados. No estamos definidos por alguna manera de ser víctima o cualquier cosa que ha sucedido en nuestras vidas. Somos esa realidad que está dando vida a nuestra vida y a nuestro mundo. Gracias por participar en esta entrada a un lugar más profundo en la consciencia. El camino de aceptar estos principios universales creativos es la entrada. Esto es lo que conocen las personas verdaderamente espirituales. Los principios creativos se convierten en una puerta a la Creación y una puerta a la experiencia de ser el Creador.

Miro alrededor del mundo y veo a personas que no pueden encontrar la puerta a una experiencia más profunda. Eso se debe en gran medida a que hay todo tipo de duendes delante de la puerta que la hacen parecer como si una persona fuera a perder algo. Esos duendes pueden ser la renuncia al ego, la atención, la autodisciplina y el control. Así que la persona camina por la puerta y no entra. Cuando entramos, nos volvemos uno con el Creador. Somos el Creador en forma humana. Les estamos mostrando la puerta a los demás, diciendo: Está aquí mismo. ¡Estás pasando justamente por al lado de ella! Pero podrías atravesar la puerta y tener una experiencia diferente. Podrías llegar a ser un Creador.

David Karchere

March 5th, 2015
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