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Archive for June, 2014

La enseñanza

David KarchereDe una transcripción de las palabras de David Karchere el 25 de mayo de 2014, en la conclusión del curso El Arte de Vivir en Sunrise Ranch

Esta es una ocasión trascendental, en parte debido a la conclusión de este ciclo—no muy completo aún, entiendo, pero casi completo—pero no solo debido a eso. Es una ocasión trascendental porque estamos presentes para llevar adelante una verdadera enseñanza.

La enseñanza fue nombrada, para este curso, “El Arte de Vivir”. Es una enseñanza que ha llegado hasta nosotros a través de los tiempos. Es una enseñanza de amor universal. Es una enseñanza de la verdadera alineación con el amor universal. Es una enseñanza de entrega total a esa realidad en la vida, una enseñanza de uno mismo convertirse en la expresión viva de esa realidad para que todo este mundo pueda ser bendecido, guiado y rodeado por la expresión consciente de esa realidad, para que la humanidad pueda tener una experiencia de unidad, no solo la unidad entre sí misma sino la unidad con Todo lo Que Existe, con todo lo que está en el cielo del Ser, con toda la creación.

Necesariamente así, cuando estamos expuestos a esta verdadera enseñanza, nos parece que se está presentando para nuestro consumo, para nuestro aprendizaje, para nuestro cambio. Pero realmente no es así—al menos no es principalmente para eso. Solo es que el principal propósito de la enseñanza, en relación con nosotros, no se podría lograr de ningún otro modo. El propósito principal para nosotros en la exposición a la única y verdadera enseñanza es que nosotros mismos nos convirtamos en una encarnación viva de esa enseñanza y en un maestro de la enseñanza—para que nosotros mismos les llevemos eso a las otras personas y abramos las puertas para ellos, sabiendo que para ellos lo mismo es tan verdadero como lo es para nosotros, con el propósito de que no es para que ellos absorban esa enseñanza para su propia transformación, cambio y bendición, aunque el propósito final incluye eso. La enseñanza es para que todos nosotros podamos levantarnos espiritualmente y asumir nuestra estatura plena como seres humanos; no solo nuestra estatura física plena sino nuestra estatura plena en todos los sentidos, nuestro poder pleno, fortalecido por el amor que está dentro de nosotros, nuestra sabiduría plena y nuestro conocimiento pleno, nuestra autoridad plena como una encarnación consciente y viva de la verdad del amor. De hecho eso es para lo que fuimos creados. Es nuestro ADN espiritual ser eso. Está dentro de nosotros ser eso.

Cuando hablo acerca de “nosotros”, no estoy hablando acerca de aquellos que hoy están en la habitación, aquellos que viven en Sunrise Ranch, aquellos que puedan estar relacionados con nosotros a través de la transmisión de video en vivo o de cualquier otro modo. Estoy hablando acerca de “nosotros” como humanidad. Este es nuestro destino como humanidad. Ese destino solo puede llevarse a cabo como individuos adoptando la actitud que Cliffe Connor expresó en tres pequeñas palabras: “Esto es mío”. La responsabilidad, el destino, ser la encarnación viva de la verdad del amor, conocerla por mí mismo, compartirla, compartir la vibración de esta en mi vida—esto es mío. Y luego ser una luz consciente para ese conocimiento—una luz consciente para ese conocimiento.

Hay que ser valiente. Hay que ponerse en un apuro. Yo sí creo que, al comparar a los dos, el valor de encarnarlo y el valor de enseñarlo, de algún modo el valor de enseñar es superior porque es fácil decir, oh sí, lo estoy practicando en mi vida—a mi manera, como lavo los platos o hago las pequeñas cosas que hago en mi vida. Bueno, no puedes enseñar esto si no estás encarnándolo en las cosas pequeñas, en los momentos cotidianos de tu vida. Pero creo que es muy fácil ser demasiado humilde, hacerse más pequeño que la compulsión que late en tu propio corazón que te está diciendo que eres, y conformarse con algo que es tímido y retraído en vez de traer esta enseñanza al mundo.

Por lo tanto le pregunto a mis amigos que han recibido esta enseñanza, ¿cómo es para ustedes? Si van a enseñar, lo que se exige es la claridad. Solo hay una manera de enseñar esta enseñanza, y es directamente desde el mismo centro de su ser, el mismo centro de su alma, y solo con la transparencia para compartir ese centro con las personas con las que están, tan verazmente, tan claramente, tan directamente al grano como ustedes saben hacerlo. Y si reciben este regalo, esa es la única manera para ofrecerlo. Como Cliffe estaba diciendo, el enfoque “Cliffe dijo”, “Maureen dijo”, “David dijo” o “Jesús dijo” solo los lleva hasta el presente. Y como Jesús mismo dijo: “Ustedes han oído que se dijo… Pero yo les digo….”

El centro de quien soy está hablando, y quien soy en mi centro no es simplemente un ser humano con una vida humana humilde, tímida y modesta. Estoy hablando en nombre de la enseñanza, pero además de eso estoy hablando en nombre de la realidad de la cual proviene la enseñanza.

Esa realidad es la luz del mismo Ser, la cual brilla profundamente dentro de todas las personas y a menudo solo se hace pública de una manera muy filtrada. Si ustedes están totalmente opacos, supongo que están muertos. Y la mayoría de las personas se conforman con una vida con distintos niveles de transparencia. Hay algo de luz allí, y un poco de ella está atravesando. El compromiso de que “esto es mío” es un compromiso con la transparencia.

Parece una gran cosa. Sé que le parece así a la mayoría de las personas que conozco. Ser cariñoso incondicionalmente parece imposible. ¿Cómo lo haría? Eso es mucho pedir. ¿Ser realmente transparente, dejar que la realidad más verdadera dentro de ustedes brille a través de ustedes, que sea expresada claramente a través de ustedes y compartida con las personas que los rodean? ¡Basta!, eso es un gran llamado. Eso requeriría mucho trabajo, requeriría mucho esfuerzo. Yo tendría que practicar. Tendría que asistir a más cursos, leer más, meditar más, orar más.

De hecho, la verdad es exactamente lo contrario. Ser cariñoso incondicionalmente es la cosa más fácil del mundo, y ustedes no tienen que tratar de hacerlo. Tienen que dejar de tratar de no hacerlo. Tienen que ser conscientes del hecho de que han estado impidiéndose ser cariñosos—y luego detenerse, y amar. Todo en ustedes quiere hacerlo. Todo en ustedes quiere compartir la verdad de quienes son—no algún tipo de realidad cubierta, no algún tipo de realidad filtrada hecha más bonita o menos imponente o mejor, embellecida o moderada. Es la cosa más fácil del mundo ser ustedes mismos, ser fieles a la verdad de quienes son, y brillar esa luz en el mundo, la verdad de eso. Tienen que tratar de cubrirlo y eso es mucho trabajo.

No es difícil llevar esta enseñanza. Se requiere que sean conscientes de cuánto se han impedido a sí mismos ser fieles a la realidad de su propio ser. Esa realidad es individual y personal para cada uno de nosotros. Habita dentro de nosotros individualmente. Pero por la misma naturaleza de la realidad de quienes somos, no es solo individual y no está solamente dentro de nosotros. Está dentro de todas las personas, está dentro de toda la creación; ha estado aquí por siempre. Es por eso que puedo denominarla “la enseñanza”. No es mi enseñanza o la de Cliffe o la de Maureen o la de Jane o la de Martin o la de Uranda o la enseñanza de Jesús. Es aquella enseñanza, la única y verdadera enseñanza de la única realidad que está detrás de todas las cosas. Es una enseñanza que se encarna en la tierra—gracias a Dios—de cualquier forma alrededor del mundo, incluyendo en este curso de siete días. En ese sentido, es una enseñanza terrenal—es una enseñanza en la tierra, y ha estado en la tierra antes.

Pero no es solamente una enseñanza terrenal. Esta es una enseñanza que brota del cielo del Ser—el cielo de su ser, el cielo de mi ser, el cielo de todo lo que Existe. Y cuando cualquiera de nosotros enseña esta enseñanza, estamos enseñando para nosotros mismos; pero al enseñar para nosotros mismos y de nosotros mismos y de lo que conocemos, también estamos enseñándole a todo lo que Existe. Al mismo tiempo estamos enseñando la autoridad del ser que está dentro de nosotros, y estamos enseñando el servicio a la realidad superior del Ser. Al mismo tiempo somos fuertes y atrevidos y claros, fortalecidos como individuos; y hay una parte de nosotros que está arrodillada y haciendo reverencia y orando y sirviendo a una realidad superior. Porque siempre hay una realidad superior, y es esa realidad superior la que guía y fortalece la enseñanza ya que viene a través de cualquier individuo. Y me hace pensar que durante el curso, esta semana, eso es lo que ustedes sintieron a través de estos cuatro miembros del profesorado.

Aún así, esto tiene poder en la tierra porque hay alguien que dice: “Esto es mío”. No solo mío para recibir, ni que esto fuera para mí. Es mío para ofrecer. ¿Al conocer la verdadera naturaleza de la enseñanza, cómo un hombre honesto o una mujer honesta pudiera llegar a cualquier otra conclusión? No lo sé.

Es nuestra para recibir de modo que se pueda ofrecer. Es mía para recibir de modo que pueda ofrecerla. Es de ustedes para recibir de modo que puedan ofrecerla. Por lo tanto podemos recibirla verdadera y completamente al permitirle venir a través de nosotros. Y por último, la única manera de recibir completamente es ofrecer completamente. Así que puede que sea para cada uno de nosotros y para todos los que escuchan estas palabras de cualquier modo, y para muchos más que son parte del despertar espiritual que está teniendo lugar en este planeta en este momento.

David Karchere
dkarchere@emnet.org

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David Karchere

June 25th, 2014
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