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El Pulso del Espíritu

Nuevas ideas, inspiración y visión sobre el proceso de transformación espiritual


Encendiendo la regeneración

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Dé la bienvenida al espíritu que lleva claridad en el cielo de su Ser, permitiendo que la bruma se disipe, que la ancestral tristeza que aflige a la humanidad se desvanezca ante la luz del sol que brilla a través de usted y a través de mí. Contamos con la capacidad innata de lograr acceso a esa luminosidad. Cuando lo hacemos, nuestra alma se enciende. Para que eso ocurra, la bruma tiene que disiparse primero.

El propósito y la misión de los Emisarios de Luz Divina es la regeneración espiritual de la humanidad. Estamos comprometidos a esa regeneración espiritual porque la regeneración de todo el mundo depende de ello. La regeneración de nuestra cultura, nuestra salud, nuestra educación, nuestra tecnología, todo depende de la regeneración en lo más profundo del alma humana. Realmente, estamos comprometidos con la regeneración total de la humanidad y sabemos dónde comienza.

¿Dónde es ese lugar en el corazón humano donde el fuego de la creatividad enciende al alma humana? Existe ese fuego de creatividad en el interior de todos los seres humanos. En esencia, es todo el mismo fuego. Es universal. Sin embargo, es también intensamente personal. Cuando enciende el corazón de un individuo, también enciende el corazón de toda la humanidad. ¿De qué otra manera podría ser? El proceso de regeneración para cualquier individuo depende de cómo entrega su alma al fuego que la enciende.

Todos los problemas que enfrenta el mundo y todas las amenaza existenciales que enfrentamos como humanidad cuentan con una y simple respuesta que está disponible a todo ser humano sobre la faz de la Tierra. El encendido espiritual. Dentro de todos nosotros existe un lugar de origen de nuestra experiencia humana en nuestro corazón de corazones. Cuando ese lugar se enciende, todo cambia. ¿Cómo exponemos ese lugar tan profundo al fuego de la Creación? ¿Cuál es la bruma que tiene que disiparse de manera que podamos recibir ese fuego en nuestra experiencia humana? Estas preguntas las formulan todos los seres humanos, se den cuenta de ello o no.

No estoy diciéndole que exponga a mí ese lugar profundo de su Ser, a pesar de que es cierto que cuando las personas abren su corazón de corazones a su fuego interno, todos a su alrededor pueden presenciar esa transformación. Pero eso es secundario. Lo más importante para cualquier ser humano es encontrar ese lugar místico y abrirlo al fuego creativo en su interior.

Los cohetes espaciales  cuentan con un cohete acelerador que es lo que lanza la cápsula espacial al espacio. Una vez que cumple su función y el combustible se consume, el cohete acelerador se desprende y se encienden nuevos cohetes para que la cápsula pueda continuar su trayectoria espacial. Esto es simbólico de lo que ocurre cuando nuestras almas se encienden en la trayectoria de nuestras vidas. Para mí, ha habido experiencias que me han traído hasta el momento presente que han sido igual que un cohete acelerador en mi vida. Impresionantes, me han traído hasta aquí. Pero ahora no son más que peso muerto.

¿Qué tal usted? ¿Cuenta con algo en su experiencia actual que no es más que peso muerto del que necesita desprenderse? ¿Tiene que dejar ir algún cohete acelerador para poder continuar su trayectoria en la vida?

El “espíritu de purificación” tiene una relación directa con la glándula timo y el corazón humano. En nuestra cultura, la palabra “purificación” tiene una connotación puritana, asociada con las enseñanzas protestantes y el concepto de apuntar con el dedo y hacer que otros se sientan avergonzados por su impureza. Pero el verdadero significado de la palabra es algo hermoso. Hay una bruma que tiene que disiparse de su corazón y el mío para que podamos vivir, para que la semilla de la regeneración pueda sembrarse en nosotros, para que pueda ocurrir el encendido de nuestras experiencias. ¿Podemos admitir que al menos algunas veces tenemos una nube sobre nuestro corazón que evita eso? Si hay una nube para una persona, entonces deambula por la bruma y la oscuridad sin esperanza ni promesa de regeneración.

Esto es un asunto intensamente personal para cualquiera. Es también universal. Estamos refiriéndonos a la regeneración de toda la humanidad. La semilla del fuego interno dentro de usted y dentro de mí es el mismo. Hay solo una semilla.

Es lo que llamamos “regeneración”. Eso da la impresión de que estamos regresando a algo que existió antes. La oportunidad de encendido por el fuego de la Creación ha estado en lo más profundo de todos nosotros siempre. Nacimos con él, esa es la verdad. La humanidad nació con la semilla en lo que ahora nos estamos transformando. Sin duda hemos visto destellos del logro de ese potencial en la historia de la humanidad. Hay semillas del fuego que ya se han sembrado en el alma humana, viviendo entre las brasas  que han mantenido la esperanza en el corazón humano y la promesa de nuestra consciencia futura. Pero lo que estamos haciendo ahora nunca antes se ha hecho — ¡nunca! Nunca hemos tenido 7.6 mil millones de personas sobre el planeta. El propio planeta, el sistema solar al cual pertenece, nunca antes se ha encontrado en este lugar en su trayectoria cósmica. Nunca nos hemos visto en posición como la actual para una transformación de creatividad, así como la caída global de la civilización humana tal como la conocemos. Pero estamos en ese punto. Estamos con los cohetes aceleradores ya desprendidos y con la semilla de un nuevo día en nuestro interior para permitir que ocurra el nuevo encendido.

No me considero una persona tímida ni retraída. Todos tenemos personalidades distintas, algunos introvertidos por naturaleza, otros extrovertidos. No importa cuál sea su personalidad, puede decirlo a todo volumen o callado, pero haga surgir el sueño. Conozca el sueño que lleva en su interior. Tenga el valor de decirlo para sí mismo, proclámelo en su vida diaria, permita que ocurra el encendido.

Hay piñas de pino cubiertas con resina que tiene que derretirse para que la piña pueda abrirse y liberar sus semillas. Cuando ocurre un incendio en el bosque de pinos donde se encuentran las piñas, las semillas son distribuidas por la gravedad y el viento. Estoy seguro que es una experiencia intensa para la piña. Seamos nosotros también así como esas piñas de pino, busquemos el fuego que nos activa y permite que surja la nueva vida.

Un amigo mío a menudo formula esta pregunta a las personas: si usted fuera un misil que va tras una fuente de calor, exactamente ¿qué estaría buscando? Existe una urgencia natural en todo corazón humano, en toda alma humana, por calidez y poder de Creación. Añoramos vernos encendidos por el poder del Amor Universal. El Amor Universal no es sólo ser simpáticos los unos con los otros – a pesar de que bien podemos disfrutar eso. El Amor Universal es el poder de la Creación que se encuentra en todas las personas y en todas las cosas. Nuestra propia carne clama por ello, lo desea, lo quiere, lo busca y lo invita a entrar en su interior. Nuestro corazón de corazones busca intensificación que permite que entre y que ocurra la combustión.

Sin embargo, en nuestra cultura contemporánea tenemos sistemas de riego instalados en el alma humana. Cuando el poder de la Creación comienza a desplazarse, las regaderas se encienden y apagan el fuego. Puede ser a través de abuso de substancias, juegos de vídeo, exceso de trabajo, o fármacos para niños que en la actualidad son tan comunes. Existe todo tipo de sistemas que suprimen el fuego en nuestra cultura y se encuentran operando de manera automática, de modo que si surge el más mínimo dolor a raíz de la llama de encendido, el sistema de riego se activa.

Aquí estamos, con cohetes aceleradores listos a desprenderse, listos para la próxima etapa de encendido. ¿Están listos los extinguidores de fuego? ¿Estamos listos para esto? Por supuesto, todos nos encontramos en etapas distintas en nuestras vidas, pero todos tenemos la misma oportunidad de exponer nuestra alma humana al fuego que da vida y que está todavía en nuestro interior. De modo que permitimos que la urgencia de creatividad que es natural en nosotros – la urgencia de servir, la urgencia de amar, la urgencia de cuidar de otros, la urgencia de obrar con valentía – se manifieste tal como lo hace naturalmente cuando abrimos nuestro corazón y nos exponemos al encendido.

Todas las facetas de la cultura humana están necesitadas de regeneración. Hay personas llevando a cabo grandes obras en los campos de tecnología, restauración cultural, las artes y los sistemas financieros, con gran imaginación creativa, permitiendo que surjan los pensamientos de un nuevo día mediante lo que crean. En el interior de esas personas existe un agudo sentido de que algo está ocurriendo en el corazón de la humanidad para lo cual todos tenemos que unirnos. A veces usamos la palabra “espiritual” para indicar lo que es, a menudo no con un claro entendimiento de qué es precisamente lo que significa esa palabra. Para mí, no me importa lo que se llame o cómo lo concebimos, mientras permanezcamos abiertos a la realidad de la experiencia. Es suficiente saber que existe un Gran Misterio de donde surge la chispa de encendido y debemos abrirnos a ella.

La realidad de esta experiencia es sumamente simple. Es una experiencia que trasciende lo que su intelecto o mente puede definir. Eso a veces me preocupa. Si estamos creando un nuevo sistema financiero, tal vez podamos describirlo en detalle. Si estamos creando una nueva tecnología, podemos sacar los planos de diseño. Pero cuando se trata de algo en nuestro interior no se puede definir. Se puede describir en términos de parábolas o símbolos, pero es un lugar en nuestro Ser que trasciende el intelecto humano. Es simplemente un estado de presencia, un estado de Ser, y es un tipo de internalización personal donde se permanece cuando existe el fuego de la Creación.

Es fácil preocuparnos y sentirnos rebajados por la experiencia humana, atravesando por un proceso de transformación. Nos encontramos en medio del dolor – por lo general hay algún tipo de dolor en la transformación en algún nivel de nuestro Ser. Nos vemos envueltos en algún nivel de auto lamento o simpatía por otra persona que nos saca del estado de Ser que irradia con el fuego de la regeneración. Luego toda la experiencia humana se desploma, apuntándonos los unos a los otros y desesperándonos por el estado de la humanidad  y el estado de nuestra propia vida. En esa condición, la esperanza nos abandona porque hemos abandonado el lugar donde ocurre el encendido y desde el cual toda Creación surge.

Es un simple estado de Ser, un estado de presencia que, cuando lo entendemos a nivel individual y colectivo, hace que todo cambie. Entonces nuestra cultura vuelve a nacer. Nos estamos uniendo como nunca antes, con mente colectiva, porque estamos en ese lugar donde el encendido de la Creación comienza.

Hoy nos formulamos la pregunta como personas que estamos despertando alrededor de todo el mundo: ¿nos permitiremos caer en desesperación preocupándonos con lo que está ocurriendo en nosotros y entre nosotros, o el mundo en general, y por ende, nos apartaremos del lugar donde puede encenderse la regeneración espiritual?

Es algo simple, difícil de identificar, y sin embargo ¿no ha estado presente en alguna cultura, alguna comunidad, alguna familia, donde las cosas no salieron bien? Donde de repente las personas involucradas se apartaron de ese punto de presencia, de ese lugar del Ser donde ocurre el encendido, ¿para desplazarse hacia la desesperación porque existía la preocupación con lo que alguien pensaba que no debía estar ocurriendo?  Entonces comienzan a apuntar los dedos  y la experiencia humana va de mal en peor. Esto está ocurriendo en todos los Estados Unidos en la actualidad y en otros países alrededor del mundo. Cuando se abandona el punto de creatividad, de visión, desde donde el futuro puede nacer, la humanidad de hunde en desesperación.

Existe un lugar donde se conoce el flujo de la vida. Podemos estar juntos en ese lugar. Cuando usted se encuentra plenamente presente, y yo estoy plenamente presente en mí, no tenemos que esforzarnos para crear paz entre nosotros. Si usted se encuentra en un estado de paz y amor, y yo me encuentro en un estado de paz y amor, no tenemos que esforzarnos al relacionarnos. No necesitamos llevar a cabo largas charlas de paz, firmar tratados de paz y emprender procesos de mediación y negociación. Existen cosas sobre las cuales hablar al permitir que la bruma se disipe. Pero todo cambia cuando se está en la presencia de paz, cuando trayendo el Amor Universal a mi vida, y usted también a la suya.

La bruma se disipa. Nos vemos encendidos. Nos tornamos en testigos los unos de los otros, preguntándonos a nosotros mismos: ¿qué se siente nacer ahora? ¿Cuáles son las semillas que el amor está engendrando ahora?

David Karchere

May 11th, 2018
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